25/07/2026
La mujer del traje azul, con su impecable peinado recogido y una serenidad pasmosa, ni siquiera parpadeó ante los insultos y gritos de Victoria. Su postura era recta, elegante y completamente inquebrantable, transmitiendo el peso silencioso de una autoridad genuina que no necesitaba elevar la voz para hacerse respetar. Cada latido del corazón de Victoria resonaba en sus propios oídos, alimentado por una mezcla de adrenalina y una soberbia desmedida que le impedía ver la realidad de la situación.
"Tú no perteneces a este lugar exclusivo", había gritado Victoria segundos antes, señalándola con un dedo tembloroso de rabia y exigiendo su expulsión inmediata al personal de seguridad. En su mente afiebrada por el privilegio mal entendido, la elegancia sobria de la mujer de azul y su absoluta falta de intimidación resultaban ofensivas. No lograba procesar cómo alguien podía mantener esa postura desafiante frente a una de las clientas VIP más recurrentes de la marca.