16/04/2016
CRISTIANOS ¿DE PURA LECHE? Despierta esto es para ti…
1. ¿Por qué hemos perdido el discernimiento entre el bien y el mal?
2. ¿Tiene que ver esto con nuestra apatía espiritual?
3. ¿Dónde está la falla y cómo resolverla?
La mejor respuesta, a todas estas preguntas la he hallado en el capítulo 5 de la carta a los Hebreos, escrita por el apóstol Pablo.
A. Hebreos 5:11 “Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.”
* TARDOS PARA OÍR: Estás matriculado en la Universidad. Tu Padre (Dios) paga todos tus estudios (su palabra), por cierto “Tu Padre es el Profesor.” Entras a la clase, y de repente le dices al profesor (tu Padre): “estoy aquí, pero no quiero oír tus palabras…” ¿Qué tal? ¿Difícil de explicar verdad?
Tardos para oír… ¿Para oír qué? Dejemos que Pablo prosiga…
B. Hebreos 5:12 “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.”
Es muy lamentable lo que Pablo expresa aquí. Sobre todo porque no le habla a recién bautizados, o miembros recientes, en realidad le habla a la Iglesia, a sus miembros de mayor experiencia, a los que deberían ser los guías espirituales de la grey. ¿Pero que las pasó? Lo mismo que a nosotros.
* LA LECHE (alimento para niños): Pablo trata de llamar la atención al hecho, de que los hebreos habían caído en el terrible error, de diluir el evangelio. ¿Y cómo se diluye el evangelio? Hay muchas formas de hacerlo, por ejemplo: desequilibrando la relación que hay entre la Ley y la Gracia, entre el Amor y el Juicio, lo legalista y lo liberal, entre lo Santo y lo secular, entre lo escrito y lo práctico. Estás mezclas incorrectas, este desequilibrio, es ¡LECHE!
¿Se ha dejado de llamar al pecado por su nombre? hoy día se le coloca pañitos húmedos a los sermones o estudios bíblicos para evitar que irrite al oyente. La norma se ha degradado a tal punto, que basta con aceptar a Jesús (solo de boca) sin mayor esfuerzo. Es tan serio… que la misma leche se diluye con agua… “No sea que nos caiga pesada…” Debemos unir a esto, el hecho de que estamos fascinados con el mundo que nos rodea, y no nos apetece adquirir el conocimiento de Dios.
C. Hebreos 5:13 “Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño.”
Nuestra esencia es la Palabra de Dios. Nuestro poder radica en el mensaje que tenemos. Los ingredientes de nuestro mensaje (el alimento) son una bomba. Pero tristemente no sabemos usarlos, ni mezclarlos, ni predicarlos. ¿Por qué? Porque somos niños espirituales. El enemigo diluyó nuestro mensaje, y ya ni sabemos a donde vamos, y por cierto: hemos olvidado “de donde vinimos.” Somos “INEXPERTOS.” Recuerde amigo lector que el contexto no apunta a recién convertidos, en realidad apunta a los que “deberían ser maestros y son NIÑOS.”
* EJEMPLO: Quiero que imagines. Llegas a tu salón de clase, tienes 9 años de edad. Estás en 5to Grado. Esperas a tu maestro, alguien con toda la experiencia y estudio del mundo, listo y presto para educarte. Y de repente entra un niño de 9 años, jugando, saltando, riendo, inexperto… ¡OHHHH! y tu dices ¿Quién es este? si… ese es tu MAESTRO… suena chistoso, pero es algo muy serio.
D. Hebreos 5:14 “Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.”
* LA LECHE Y EL NIÑO: la leche (primeros conocimientos) no es mala. Pero si te quedas varado allí, esta bendición se convierte en maldición. TIPS: a. Aunque la iglesia somos todos, debes preocuparte por crecer para ayudar a otros. b. Un niño necesita la ayuda de otros para crecer, pero llega un momento que se abre camino. c. Aunque el ambiente no sea el mejor, y los maestros no te ayuden, tienes al Espíritu Santo, el mejor maestro del Universo (Santiago 1:5)
* EL ALIMENTO SÓLIDO: “Es la verdad en su pureza.” El gran problema es que solo la reciben y lo disciernen los que “han alcanzado madurez.”
* EJEMPLO: el niño está en la vidriera y ve un enorme CHOCOLATE… ¡ Papá cómprame ese CHOCOLATE ! Su Padre lo ve con amor… el niño sufre de una dolencia que no le permite comer chocolates, su vida depende de su estricta temperancia. Con amor su Padre le dice: “hijo no te conviene, no lo compraré” y entonces mira y ve un rico “jugo de Naranjas”, y corre y le compra el jugo de naranjas a su hijo, el cual lo toma confiadamente, y antes de lo pensado se recupera de toda su enfermedad. Eso es crecimiento espiritual genuino (OBEDIENCIA), es preguntarle al Padre celestial (LA BIBLIA + LA ORACIÓN), ¿Padre amado qué quieres que haga? Por favor Padre, “enséname tu voluntad…” (no olvides este ejemplo, viene la segunda parte)
E. Hebreos 5:14 “Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.”
* EJEMPLO: El niño ha crecido, ahora es adolescente y sale solo. Al caminar ve la vidriera, ¿adivinen que? Un enorme chocolate… Mira a los lados, su Padre no está, entonces da un paso atrás y va en dirección ¿adivina? Si… así es… ¡gloria a DIOS!, va en dirección del jugo de naranja, y lo toma con todo gozo. Eso es madurez. Cuando logras esa madurez, que viene por la Palabra de DIOS, en su pureza, no diluida, no fermentada, entonces pones en práctica el evangelio. Ahora lo tienes… si lo tienes… uno de los mayores tesoros “LA CAPACIDAD DE DISCERNIR ENTRE LO BUENO Y LO MALO”, eres un humilde maestro... debes enseñar a otros el camino.
Dios te bendiga.