31/05/2026
Querido Hermano Templario, considera contemplar con estremecimiento el Evangelio, donde Jesucristo te revela la estrategia sagrada para despedazar, sin un solo atisbo de temor o debilidad, las embestidas del demonio. Estás llamado a resistir con la furia y el valor indomable que corren por tus venas de Templario, aplastando al enemigo hasta dejarlo vencido, humillado y de rodillas. Jesús se adentra en la inmensidad del desierto, conducido por el divino Espíritu, entregándose a una oración incandescente y a una mortificación implacable. Es ahí, en el fuego del ayuno y el alma de rodillas, donde se forjan las armas capaces de pulverizar cualquier asalto del in****no.
Fija tu mirada, Hermano Templario, en el campo de batalla y aprende del divino Maestro cómo batirte en duelo contra el maligno. Si el enemigo osa tentarte con la gula, o te susurra que uses atajos ilícitos para saciar tu necesidad o librarte del dolor, levanta de inmediato el escudo invencible de la confianza en Dios y ruge con fuerza: "No vive el hombre de solo pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."
Cuando el traidor intente arrastrarte al abismo prometiéndote la falsa seguridad de un perdón fácil, convenciéndote de que te levantarás rápido y ganarás algo con tu caída, respóndele con el acero de las palabras de Jesucristo: "No tentarás al Señor tu Dios." Lanzarse al pecado esperando la misericordia es una soberbia intolerable, es una burla directa a la divina Majestad.
Y si el demonio, en su desesperación, intenta arrastrarte a escupir contra la honra de Dios mediante la blasfemia, la infidelidad o cualquier herida a las virtudes teologales, aunque te ofrezca los reinos del mundo a tus pies, desata tu santo celo y una viva indignación para gritarle en el rostro: "A tu Señor adorarás y a Él solo servirás."
Mira el glorioso final de la batalla: tras la victoria, los ángeles bajan del cielo para servir amorosamente a Cristo. No creas, Hermano Templario, que tu recompensa aguarda solo en la eternidad. Si te mantienes firme, con la espada en alto en esta guerra implacable contra el mal y contra los enemigos jurados de Dios, el Señor derramará sobre tu alma un anticipo de su gloria en esta misma vida.
FTAT NNDNN 🌹❤🌹