20/11/2025
“… El que piense estar firme, mire que no caiga” #2.
EL PECADO DEL REY DAVID.
… por el Apóstol Erlis Bejar.
En esta segunda parte de la serie: “… El que piense estar firme, mire no caiga”, hablaremos de un hombre, del que la Biblia dice tenía un corazón agradable a Dios. Me refiero al Rey David, quien a pesar de lo que acabamos de mencionar, también se equivocó y cayó.
Ahora bien, por todo lo estudiado hasta este punto, acerca del objetivo de los ejemplos bíblicos negativos, estamos totalmente seguros que, con respecto a los errores de David, solo para la gloria de Dios, y para nuestro beneficio, es que el Espíritu Santo dejó constancia del relato de su terrible caída. De lo contrario no se le habría dado un lugar en las páginas de las Sagradas Escrituras, ¿verdad? Pero: ¿Cómo explicar la terrible caída de David?; ¿Por qué sucumbió tan fácilmente en presencia de la tentación?; ¿Qué fue lo que condujo y ocasionó su atroz pecado?
Muchos años después de David, el Apóstol Santiago escribió: (Santiago 1:12-16):
“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Amados hermanos míos, no erréis.”
Hay una realidad, y es que:
*** La "carne" en el creyente no es ni diferente ni mejor, que la carne en un incrédulo. ***
Sí, el dulce salmista de Israel, que había disfrutado de una comunión tan estrecha y prolongada con Dios, todavía tenía "carne" en él, y debido a que no pudo mortificar sus deseos, ahora desechó los gozos de la comunión divina, por lo que profanó su conciencia, arruinó la prosperidad de su alma, y atrajo sobre sí mismo (durante mucho tiempo), una tormenta de calamidades.
Pero antes de hablar de eso, comencemos desde el principio. Cuando David llegó a reinar en Israel, ya había sobrevivido muchas experiencias difíciles. Como pastor de ovejas, se enfrentó con un león y un oso, matándolos a ambos. Con cinco piedras y una honda enfrentó a Goliat, el gigante bien armado. Evadió las lanzas del rey Saúl y huyó del odio del rey envidioso, escondiéndose en el desierto de Judá. Aunque pasó muchos peligros en su turbulenta vida, la misma fue preservada. La mano de Dios lo protegió vez tras vez, y lo puso sobre el trono de Israel. Dios le dio victoria sobre sus enemigos.
¿Qué tacha tenía el rey David? Hasta ese momento de su vida, había poco por lo cual criticarlo. Sin embargo, hubo sólo una excepción notable. David tomó a varias mujeres cuando Dios había dicho que el rey no debía hacerlo.
A simple vista, podría parecer que este pecado fue de poco significado en comparación con el gran éxito en su vida, sobre todo en una epoca en que la poligamia era normal. Pero, para nada era así, una ardiente lujuria ahora ardía en él. El que en el día de su angustia clamó (Salmo 42:2): "Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo", ahora codiciaba lo prohibido. Ahora bien: ¿Cómo llegó a ese punto de degradación espiritual? Veamos y escudriñemos el siguiente texto base:
(2 Samuel 11:1-4):
“Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén. Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa.”
Aspectos importantes a notar, que fueron llevando a david a cer:
● david se quedó descansando cuando debió estar al frente de sus valientes.
● David se acogió a la pereza levantándose de su lecho hasta entrada la tarde.
● David estaba mirando lo que no debía.
¿Y que tiene que ver todo esto?; ¿de que manera estos tres aspectos tan comunes y símples, influyeron en su caida? Bueno pues en Nuestro Grupo Oficial de WhatsApp encontrarás un resumen mucho mas abarcador sobre el tema en cuestión. Aunque lo ideal es que la recibas PERSONALMENTE Por eso en cualquiera de las Iglesias hijas pertenecientes a Nuestra Red Ministerial CCS ... ¡TE ESPERAMOS!!!