29/04/2026
Ayer tuvimos un bendecido tiempo de oración como iglesia, recordando por qué la oración es tan importante: porque nos humilla, nos alinea con la voluntad de Dios y nos hace depender completamente de Él.
La Escritura nos anima: “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” (Colosenses 4:2) y “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego” (Filipenses 4:6).
Orar no es un recurso de emergencia sino que es el reflejo de un alma dependiente y agradecida de su Salvador.
Sigamos siendo una iglesia que ora, porque una iglesia que ora es una iglesia que reconoce su necesidad de Dios. 🙏