04/04/2026
Como cada sábado, la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Sancti Spíritus abrió sus puertas para recibir a la congregación en el culto regular. Desde la escuela sabática, donde niños y adultos estudiaron juntos la Lección de la Escuela Sabática, hasta el momento de alabanza y adoración a Dios, el ambiente fue de reverencia y gozo espiritual.
En el marco de ese programa regular, se vivió un momento especialmente solemne: la ordenación de nuevos ancianos y diáconos al ministerio, dirigida por el Pr. Humberto Martínez. Con imposición de manos y oración de consagración, los candidatos recibieron el alto llamado de servir con fidelidad. A los ancianos se les confió el pastoreo del rebaño y la enseñanza de la Palabra; a los diáconos, el cuidado práctico de la casa de Dios y la atención a los necesitados.
Junto a ellos, sus esposas fueron reconocidas públicamente, comprometiéndose a ser un sostén fiel en el ministerio de sus maridos, como parte del equipo de servicio. “No es un título, sino una responsabilidad con la misión de anunciar el evangelio eterno en este tiempo del fin”, recordó el pastor Martínez.
Concluido el culto, la iglesia compartió un almuerzo de confraternidad, en el que miembros, niños y visitantes se reunieron alrededor fortaleciendo los lazos de unidad y alegría. La jornada dejó una clara invitación: ancianos, diáconos y sus esposas lideran el servicio, pero la misión es de toda la iglesia. Cada miembro tiene un don para ofrecer. La cosecha es mucha, y todos somos llamados a participar, esperando juntos la pronta venida de Jesús.