19/08/2026
Quizás tú hoy te sientes identificado con esta incongruencia. Ayer alababas a Dios con gozo, y hoy sientes que no puedes ni levantarte de la cama. Luchaste con todas tus fuerzas por tu familia o por tu trabajo, y ahora que llegó la amenaza o el cansancio, solo sientes un vacío profundo y ganas de rendirte.
Y aquí es donde la teología se encuentra con la gracia pastoral más hermosa. ¿Saben cómo responde la gloria de Dios a esta incongruencia humana? Dios no lo regaña. Dios no le da un sermón sobre su falta de fe ni le dice: '¿Acabas de hacer bajar fuego y ahora quieres morir?'. No. La soberanía de Dios no aplasta nuestra fragilidad; la sostiene. Dios lo deja dormir. Dios envía a un ángel que le toca el hombro y le dice: 'Levántate, come', porque el viaje era demasiado largo para él. Antes de darle una nueva misión, antes de hacerlo el 'Elías' que su generación necesitaba, Dios atiende su humanidad herida...