22/08/2026
El dia de ayer vivimos un momento inolvidable como iglesia: varios hermanos dieron el paso de fe siendo bautizados en aguas, obedeciendo al mandato del Señor y testificando públicamente su decisión de seguir a Cristo.
La alegría y la presencia del Espíritu Santo llenaron cada instante, recordándonos que el bautismo es símbolo de nueva vida y obediencia.
Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.
Hechos 8:36-38
Le damos Gracias a Dios y toda Gloria por cada vida que fue transformada y por la obra que Él sigue haciendo en medio de nosotros.