06/10/2024
Iglesia Evangélica de Confesión Luterana en Cuba
Gerona, octubre 6./2024
21° Domingo después del Pentecostés
Himnos:
Lecturas:
Isaías 25:1-9
Salmo 23
Filipenses 4:1-9
Mateo 22:1-14
Mensaje
Filipenses 4:1-9
• Filipenses 4:4 Regocijaos en el Señor siempre
Hermanos y hermanas en Cristo. El cristiano cuando lo definen como tal, siente en su alma algo extraño que lo lleva, a alegrarse y cobrar fuerza al reconocer la gracia, la cercanía y las promesas del Señor Jesús, nuestra esperanza de vida digna, y que tenemos que seguir luchando para que se haga realidad, y dejemos atrás, todo lo que ha hecho infeliz a los pueblos, definiéndolos, los identificamos como aquellos que en su política, tienen en el centro de sus vidas el dinero, y la avaricia entre otras cosas que limitan a los pueblos a ser felices,
• Filipenses 4:5 El Señor está cerca
Hermanos, se debe creer que el Señor puede volver a cualquier hora. El Nuevo Testamento describe el regreso de Cristo como inminente, así nos lo hace saber (Lucas 12:35-40), así que se debe estar preparado siempre, trabajando y vigilando a toda hora (Mateo 24:36; 25:1-13; Romanos 13:12-14). No sabemos el momento, pero sabemos que Dios nos creo con un propósito que no es malo, pero como todo en la vida, tenemos que pasar por las pruebas que se necesita para lograr, humanamente, con justicia todo lo bueno que Dios espera de cada uno de nosotros, que hemos puesto nuestra fe en su Hijo amado, Señor de Señores.
• Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos
Hemos llegado a una conclusión, el remedio esencial para las preocupaciones es la creación, por las siguientes razones: (1) Mediante la oración se remueve y se renueva la confianza en la fidelidad del Señor al estar toda ansiedad y preocupación sobre Él, que cuida de sus hijos (Mateo 6:25-34; 1ra Pedro 5:7). (2) La paz de Dios viene a guardar el corazón y la mente de sus hijos como resultado de la comunión que ellos tienen con Jesucristo (vv. 6-7; Isaías 26:3; Colosenses 3:15).(3) Dios los fortalece para hacer todo lo que Él quiere que ellos hagan (v.13; 3:20; Efesios 3:16) (4) Los creyentes reciben misericordia, gracia y ayuda, en la hora de necesidad (Hebreos 4:16). (5) Estan seguro de que Dios obra en todo para el beneficio de ellos. (v. 11; Romanos 8:28)
• Filipenses 4:7 La paz de Dios…guardará vuestros corazones
Cuando los creyentes claman a Dios con un corazón que permanece en Cristo y en su Palabra (Juan 15:7), entonces la paz de Dios inunda su alma afligida. (1) Esa paz es una tranquilidad interior que mantiene el Espíritu Santo (Romanos 8:15-16). Eso implica una firme convicción de que Jesucristo está cerca y de que el amor de Dios actuará en la vida del creyente para bien (Romanos 8:32; Isaías 23:3). (2) Cuando se presentan las ansiedades delante de Dios en oración, esa paz guardará la puerta del corazón y de la mente, para impedir que los cuidados y las angustias perturban la vida y debiliten la esperanza en Cristo (v.6; Isaías 26:3-4,12; 37:1-7; Romanos 8:35-39; 1ra Pedro 5:7). (3) Si vuelven el temor y la ansiedad, la oración, la petición y la acción de gracias pondrán de nuevo al creyente bajo la paz de Dios que guarda el corazón. Así volverá a sentirse seguro y gozoso en el Señór, (v.4).
• Filipenses 4:8 Todo lo puro
Para experimentar la paz de Dios y la libertad de la ansiedad, los creyentes deben fijar el pensamiento en las cosas que son verdaderas, justas, puras, amables…Si hacen eso, dice Pablo, "Él Dios de paz estará con vosotros" (v. 9). La consecuencia de fijar el pensamiento en las cosas profanas del mundo es que el gozo, la comunión y la paz de Dios se pieden y el corazón y el corazón queda sin protección.