30/08/2026
🙏 “Esta imagen peregrina ha recorrido caminos, ha entrado en hogares, ha visitado parroquias y comunidades de toda la Diócesis. Hoy llega a Cáritas. Y no llega sola: llega para encontrarse con cada uno de ustedes, los rostros vivos de la caridad en Matanzas”. Con estas palabras el equipo diocesano de la institución acogió a la Patrona de Cuba, para colocar bajo su amparo las vidas de beneficiarios y voluntarios.
🙏 Una vez concluida la Santa Misa en la Catedral, coordinadores y formadores recibieron dicha imagen que ha sido consuelo y abrigo del pueblo cubano y que durante los últimos meses ha recorrido cada rincón de la geografía matancera como un mensaje de fe.
🙏 En la casa diocesana de Cáritas todo se dispuso para recibir a la madre de Dios y madre nuestra. El altar reluciente, las flores cuidadosamente arregladas y las velas dieron la bienvenida en un instante de espiritualidad que acogió además, a vecinos de la barriada de Pueblo Nuevo.
🙏 María de los Ángeles Castelo, directora de Cáritas Matanzas enfatizó en la misión de Cáritas, su esencia que no es más que la institucionalización del servicio de la Iglesia Católica. Recordó a los presentes que “somos el rostro visible del amor de Dios hecho acción, el abrazo concreto de Cristo a los que más sufren”.
🙏 “San Juan Pablo II nos dijo que "la caridad es el alma de la misión de la Iglesia". Y aquí, en Matanzas, esa caridad cobra vida todos los días a través de cinco programas que abrazan a los más vulnerables”.
🙏 Allí, frente a Cachita, que nos convida a ser hermanos, coordinadores, formadores y voluntarios presentaron la esencia de cada programa, sus logros y anhelos.
Judit Molina, coordinadora de Grupos de Desarrollo Humano compartió los versos ofrecidos por la profesora Lorayne de la Caridad:
(…)
Fuerza, mucha fuerza, madre,
para poder continuar
devolviendo la alegría
y también la dignidad
te pido a ti, Virgen, madre de la Caridad
Que no falte un corazón
ni la ayuda a un hermano
para que CÁRITAS Cuba
sirva de aliento al cubano
para que ría la vida
y haya felicidad
te pido a ti, Virgen, madre de la Caridad
(…)
🙏 Por su parte, Isel Gómez Rendón, coordinadora del Programa de Personas Mayores e ileana Sarmentero, formadora de Formación Institucional ofrecieron a María la existencia de los adultos mayores, “memoria viva de nuestra fe y cubanía”.
🙏 En las preces, imploraron la bendición para los voluntarios “que les llevan un plato de comida y una sonrisa; y rezaron para que nunca falte quien les tome la mano y les recuerde que su historia es el pilar sobre el que caminamos”.
🙏 Evelyn Méndez Castelo, coordinadora de Aprendiendo a crecer y Regla Soler Cárdenas, voluntaria del mismo, agradecieron a la Virgen de la Caridad porque en cada persona con discapacidad nos regala un maestro de vida, que nos enseña la pureza del corazón y la lucha silenciosa.
🙏 Ambas pidieron fortaleza y sensibilidad para derribar barreras y construir una Iglesia y una sociedad realmente inclusivas.
🙏 De igual forma, Alberto Chía, coordinador de Gestión de Riesgos y Desastres agradeció a la Virgen, porque su aparición milagrosa en la bahía de Nipe después de la tormenta, nos enseña que la vida renace.
🙏 A ella encomendó cada equipo de emergencia, de modo que cuando llegue la adversidad, sepan ser signo de consuelo, llevando agua, techos y esperanza a los que lo han perdido todo.
MARÍA, MADRE NUESTRA
🙏 En la Casa Diocesana se escucharon también los testimonios de aquellos fieles que por la intercesión de María de la Caridad han recibido gracias y alegrías.
🙏 Algunos narraron el milagro de la salud restablecida en medio de un proceso de hospitalización; mientras que una madre agradeció por el medicamento recibido para su hijo y estremecida por el llanto suplicó a la Madre consuelo y salud.
🙏 A cada momento los cantos a la Virgen fueron una dulce melodía que abrazó los corazones. Al finalizar, rezaron unidos el Padrenuestro, el Ave María y las velas se encendieron en todas las manos como ofrenda a la Patrona de Cuba, esa que nos conduce hacia Jesús.
🙏 ¡Gracias Virgen de la Caridad por ser luz que jamás se apaga, llama viva en medio de este peregrinar donde estamos llamados a servir y amar sin medidas!