23/09/2025
En Isaías 5:1-7 cuenta el esfuerzo que hizo el Señor esperando que su pueblo diera buen fruto; le dió una buena tierra, cuidó de él, envió siervos para que velaran por el, les dió orden y los constituyó como una nación, pero, ¿ qué recibió ? Frutos de desobediencia que no honraron el sacrificio de quien los plantó y cuidó, por eso era necesario que fuéramos injertados en la vid verdadera “Cristo” para que por medio de él demos frutos que glorifiquen al Padre.
Romanos 11:23(NVI)
Y si ellos dejan de ser incrédulos, serán injertados, porque Dios tiene poder para injertarlos de nuevo.
Juan 15:5
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.
Juan 15:8
Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos.
Del mensaje: “ Demos fruto como la vid verdadera” de la hermana Evelín Reyes.