27/10/2023
– Rut era moabita, pero es miembro del Israel de Dios.
– Rahab era cananea, pero es miembro del Israel de Dios.
– Tamar era cananea, pero es miembro del Israel de Dios.
– Caleb era cenezeo, pero es miembro del Israel de Dios.
– Abraham era caldeo, pero es padre del Israel de Dios.
Mientras tanto:
– Caifás era israelita, pero no es miembro del Israel de Dios.
– Iscariote era israelita, pero no es miembro del Israel de Dios.
– Los fariseos incrédulos eran israelitas, pero no son miembros del Israel de Dios.
¿Qué significa esto?
Bueno, cuando Pablo mira a su alrededor y ve que la mayoría de los conversos que están aceptando al Mesías prometido a Israel son en su mayoría gentiles y no judíos, esto lo alegra, pero a la vez lo consterna, ¿Por qué? Porque siendo él mismo israelita, se solidariza con su pueblo. Romanos 9:3: "Porque desearía yo mismo ser anatema, separado de Cristo por amor a mis hermanos, mis parientes según la carne". Es evidente que Pablo ama a su pueblo.
Pero luego se pregunta a sí mismo (como anticipando esta pregunta de su audiencia): ¿Será que la promesa de Dios para Su pueblo falló? Y aquí está la respuesta divina: ¡NO! ¡Jamás! Como nos dice más temprano en su epístola: "¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? ¡De ninguna manera! Antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso" (Romanos 3:3-4).
Entonces, ¿como resuelve el Apóstol el enigma?
Sencillo: refiriéndose a las Escrituras mismas. El pueblo de Dios nunca se ha caracterizado principalmente por la carne (es decir, raza, etnia, lengua, tribu, bandera nacional); el pueblo de Dios, desde los tiempos de Abel el primer justo, siempre ha sido caracterizado principalmente por la Fe.
Todos esos gentiles según la carne que listé al principio, son miembros del Israel de Dios, es decir, son verdaderos Israelitas, y a ellos les fueron hechas las promesas. ¿Por qué? Porque tenían fe en Dios y creían en sus promesas. Esto es lo que hace que un iraquí se vuelva israelita, es decir, Abraham; esto es lo que hace que una pr******ta pagana se convierta en una matriarca de Israel (es decir, Rahab); esto es lo que hace que un mismo cananeo, se vuelva en un principe de Judá (es decir, Caleb).
Esto es precisamente lo que nos dice Pablo:
– "NO es que la palabra de Dios haya fallado. Porque no todos los descendientes de Israel son Israel ni son todos hijos por ser descendientes de Abraham, sino que por Isaac será llamada tu descendencia. Esto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes" (Romanos 9:6-8).
Así que, ¿quienes son el Israel de Dios? Ciertamente no aquellos que se jactan de su linaje, ascendencia y bandera nacional; este es, según la Escritura, el falso Israel. Los tales, están tan perdidos como cualquier gentil pagano en su pecado, sin importar de cuánta religiosidad se jacten.
¿Quiénes son, entonces, los verdaderos hijos de Abraham y el verdadero Israel de Dios?
Los que caminan como Abraham, el padre de la nación santa, es decir, los que viven por fe, habiendo creído en el Mesías prometido, y puesto su confianza en Él y en su obra de redención.
– Romanos 10:12-13: "Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo Señor es Señor de todos, abundando en riquezas para todos los que le invocan; porque: Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo".
Estos, y solamente estos, son los miembros del Israel de Dios, gentiles y judíos unidos como un solo pueblo, en el cuerpo del Mesías, el Hijo de Dios encarnado, "y así, todo Israel será salvo" (Romanos 11:26).
Entienda quien pueda ...