28/07/2026
Los jóvenes de la iglesia tuvimos el privilegio de realizar un acto de servicio: limpiar un basurero y, después, compartir el mensaje de Jesús con las personas del lugar. Fue una experiencia maravillosa en la que varios vecinos se unieron a la limpieza, y muchas personas que pasaban por la calle se detenían para escuchar la Palabra de Dios.
Esta jornada nos recordó que, así como la basura puede ensuciar un espacio, el pecado ensucia el corazón. Sin embargo, Cristo tiene el poder de limpiar, restaurar y hacer nuevas todas las cosas. Mientras nosotros limpiábamos un terreno, Dios nos permitió anunciar que solo Él puede transformar vidas. Sin duda, fue un día de servicio, unidad, amor y esperanza que quedará en nuestros corazones.
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas."
2 Corintios 5:17