26/06/2026
El Consejo de Iglesias de Cuba lamenta con profundo dolor el fallecimiento del Reverendo Raimundo García Franco, historiador y pastor presbiteriano-reformado, ocurrido en el día de hoy. Con su partida, el movimiento ecuménico cubano pierde a uno de sus referentes más lúcidos, un hombre que supo unir en un mismo aliento la reflexión teológica, el amor por la historia eclesial patria y una praxis pastoral comprometida con la dignidad humana.
Nacido en El Cristo, Santiago de Cuba, en 1941, el pastor García Franco fue ordenado al ministerio en 1964. Su vocación de servicio lo llevó a pastorear primero en la Convención Bautista de Cuba Oriental y, posteriormente, en la Iglesia Presbiteriana-Reformada, donde sirvió con fidelidad a las congregaciones "Juan G. Hall" y "El Fuerte", en la ciudad de Cárdenas. Su jubilación no significó un retiro de la misión, sino el inicio de una nueva etapa que daría frutos perdurables para la iglesia y la sociedad cubana.
Junto a su esposa, Rita María García Morris, fundó el 23 de marzo de 1991 el Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo-Cuba, un espacio visionario desde el cual, con una cosmovisión holística y profética, se ha trabajado incansablemente por iluminar los derechos y libertades de toda persona. Bajo el lema que él mismo acuñó —"Si no somos parte de la solución, entonces somos parte del problema"—, el Centro ha sido, por más de tres décadas, un ámbito fecundo para la formación en ciudadanía, ética, resolución de conflictos y cuidado de la creación, incluyendo la finca ecológica El Retiro como signo concreto de su compromiso con el desarrollo comunitario sostenible.
Su pasión por la historia de la iglesia cubana lo llevó a ser profesor del Seminario Evangélico de Teología de Matanzas y a dejarnos una bibliografía indispensable. Su Síntesis cronológica de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cárdenas y, de manera especial, su valiente testimonio en Llanura de Sombras. Diario de un pastor en las UMAP, constituyen un legado de memoria y verdad para las presentes y futuras generaciones. Asimismo, fue pionero en el abordaje de la sexualidad desde una perspectiva pastoral, un campo en el que su pensamiento representó un aporte inestimable al protestantismo cubano, siempre marcado por la ternura y el rigor teológico.
Estudioso del diálogo cristiano-marxista, editor de la revista Mensaje y articulista de profunda sensibilidad, el reverendo Raimundo García Franco fue, ante todo, testimonio vivo de coherencia entre la prédica y la práctica. Quienes integramos el Consejo de Iglesias de Cuba lo recordaremos como un acompañante ético, un pastor de pastores y un sembrador incansable de esperanza en los surcos, a veces áridos, de nuestra historia.
Elevamos nuestras oraciones por sus familiares, por la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba y por la comunidad toda del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo. Que el Dios de la vida conceda a nuestro hermano Raimundo el gozo de habitar en aquellas moradas donde, como él mismo proclamó, el amor es más fuerte que la muerte.