28/05/2026
Buenos dias. Entren en la presencia del Señor con vitores, . Jueves de la VIII semana del t. Ordinario.
PENSAMENTO DEL DIA
"Aunque crezcan tus riquezas, no les des ru corazón ❤️.
Sal. 62, 11c. 11d.
HIMNO
Nacidos de la luz!, ¡Hijos del día!
Vamos hacia el Señor de la mañana;
su claridad disipa nuestras sombras
y llena el corazón de regocijo.
Que nuestro Dios, el Padre de la gloria,
limpie la oscuridad de nuestros ojos
y nos revele, al fin, cuál es la herencia
que nos legó en el Hijo Primogénito.
¡Honor y gloria a Dios, Padre celeste,
por medio de su Hijo Jesucristo
y el don de toda luz, el Santo Espíritu,
que vive por los siglos de los siglos! Amén.
PRIMERA LECTU RA
1 P 2, 2-5.9-12 • Vosotros sois un sacerdocio real, una nación consagrada, para proclamar las hazañas del que nos llamó.
"Como el niño recién nacido ansía la leche,
ansiad vosotros la auténtica, no adulterada,
para crecer con ella sanos;
ya que habéis saboreado lo bueno que es el Señor. Acercándoos a él, la piedra viva desechada por los hombres, pero escogida y preciosa ante Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado para ofrecer sacrificios espirituales
que Dios acepta por Jesucristo.
Vosotros sois una raza elegida,
un sacerdocio real,
una nación consagrada, un pueblo adquirido por Dios para proclamar las hazañas del que os llamó a salir de la tiniebla y a entrar en su luz maravillosa. Antes erais «no pueblo»,
ahora sois «Pueblo de Dios»;
antes erais «no compadecidos»,
ahora sois «Compadecidos». Queridos hermanos, como forasteros en
país extraño, os recomiendo que os apartéis de los bajos deseos que os hacen la guerra.
Vuestra conducta entre los gentiles sea buena;
así, mientras os calumnian como si fuerais criminales, verán con sus propios ojos que os portáis honradamente y darán gloria a Dios el día de la cuenta".
SALMO RESPONSORIAL
Sal 99, 2.3.4.5
℟. Entrad en la presencia del Señor con vítores.
Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. ℟
Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. ℟
El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades. ℟
Evangelio
Mc 10, 46-52.
"En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar:
«Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí».
Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, ten compasión de mí». Jesús se detuvo y dijo:
«Llamadlo». Llamaron al ciego, diciéndole:
«Ánimo, levántate, que te llama».
Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: «¿Qué quieres que haga por ti?»
El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver».
Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha curado».
Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino."
MEDITA Y ORA.
La fe es ingrediente fundamental para sanar. Pidamos al Espíritu Santo nos de mucho amor en Jesús para que su palabra nos transforme en verdaderos discípulos.
AMÉN.
Preces
Elevemos los ojos a Cristo, que nació, murió y resucitó por su pueblo, diciendo confiados: "Salva, Señor, a los que te sirvan, y redimiste con tu sangre".
- Te bendecimos, Señor, a ti que por nosotros aceptaste el suplicio de la cruz y nos redimiste con tu preciosa sangre.
Tú que prometiste a los que en ti creyeran un agua que salta hasta la vida eterna, derrama tu Espíritu sobre todos los hombres.
Tú que enviaste a los discípulos a predicar el Evangelio, ayúdalos para que extiendan la victoria de la cruz.
A los enfermos y a todos los que has asociado a los sufrimientos de tu pasión, concédeles fortaleza y paciencia.
Pueden añadirse intenciones particulares que concluyen con la respuesta propuesta más arriba
"entre comillas".
PADRE NUESTRO
Llenos del Espíritu de Jesucristo, acudamos a nuestro Padre común, diciendo:
Padre nuestro. que estás en el Cielo.....
No nos dejes caer en la tentación y libranos del Mal.
AMÉN.
ORACION
℣. Recuerda, Señor, tu santa alianza, consagrada con el nuevo sacramento de la sangre del Cordero, para que tu pueblo obtenga el perdón de sus pecados y un aumento constante de salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Se hace la señal de la cruz + mientras se dice:
℣. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
Amén.