23/08/2026
Nuestra fe no se queda donde comenzó; Dios nos lleva de un nivel de fe al siguiente. Como dice Romanos 1:17, 'El justo vivirá por la fe'. Y cada prueba, cada proceso, no es para destruirnos, sino para fortalecernos. Es en esos momentos donde Dios nos moldea, donde nuestra confianza se transforma en una fe más sólida. Como dice Santiago 1:2-3, 'Consideren muy felices las pruebas, porque producen paciencia'. Así, cada paso nos lleva a un nivel más alto, más cerca del Dios que promete y cumple. Filipenses 1:6 nos asegura que aquel que comenzó la buena obra la perfeccionará. Así, confiamos, crecemos y vivimos cada proceso sabiendo que Dios nos lleva a una fe inquebrantable, lista para lo que Él tiene preparado.