01/11/2022
TODOS SOMOS DISCÍPULOS DE LA VIDA
Soy de los que piensa que, el Espíritismo, no es una doctrina dogmática, sino todo lo contrario, es fundamentalmente progresista, no está limitada por nadie ni por nada y su gran libro donde todos debemos estudiar no ha sido escrito por hombre alguno, ese libro es universal, sus páginas son infinitas. El libro al cuál hago referencia es la naturaleza.
Para ser espiritista, se requiere ser una persona de mente amplia, porque decirte espiritista, es manifestarte como librepensador, ya que no aceptamos el dogmatismo en ninguna de sus manifestaciones, bien sea religioso o científico, en otras palabras, no toleramos ideas impuestas a la fuerza, donde la lógica y la razón no tengan participación.
Como espiritista, no me niego o cierro a conocer las diferentes posturas espirituales e intelectuales, es más, debemos estar presto a estudiar de todo, porque el Espíritismo se estudia en todo, con todo y por todo. Nunca debemos negarnos a la investigación, ya que ella es el sol, que disipa la densa oscuridad de la ignorancia.
Toda experiencia e información que llegue a nosotros por la vía que sea, antes de aceptarla o negarla, debe pasar primer por el tamiz de la razón. Sabemos y en eso estamos claros que, cada hermano, o mejor dicho, cada espíritu tiene su propio grado de progreso en el universo, es decir, cada quien tiene su propia manera de percibir al mundo, cada quien es único y por supuesto, tiene ante la realidad su propio punto de vista, diferente al de los demás, aunque se cubra con la misma bandera ideológica que otros, su persar es diferente, porque no existe en el universo dos espíritus de igual grado de progreso.
Cada quien desde su nivel intelectual o adelanto espiritual emite su opinión o concepto que, si no es compartido por otros espiritistas, por lo menos debe ser respetado, porque al fin y al cabo, todos somos discípulos de la vida, todos andamos en ese proceso de aprendizaje y todos aprendemos de todos.