24/07/2026
Se quedó conmigo en el fracaso, en mi oscuridad y en mis momentos más bajos. Y a pesar de conocerme tal cual soy, se quedó. Se quedó conmigo sin reproche; Él me acompañó de día y de noche. A pesar de mis preguntas, de mis dudas, de mis lágrimas y de mis reclamos… se quedó.
Y sigue aquí, porque dijo que estaría conmigo hasta el final, porque prometió terminar la obra (Génesis 28:15). No nos dejará cuando nuestra fe se debilite, ni cuando tropecemos y pensemos que no hay solución. Él se quedó conmigo y fue paciente; fue Él quien levantó mi frente.
Es mi Roca, mi Refugio, la fuerza de mi ser, a quien elevo mi voz con esperanza. Y yo creo en Él, porque me amó primero (1 Juan 4:19), por no abandonarme aun sabiendo quién soy, y por sostenerme en mi debilidad.