07/09/2026
Peregrinar con María inspiró al equipo diocesano de Cáritas para recogerse en Santo Rosario y llevarle las plegarias en nombre de los voluntarios, beneficiarios y, especialmente por el pueblo de Cuba que anhela nuevos caminos de dignidad, justicia, paz y esperanzas.
A la Virgencita del Cielo se alzaron los ruegos para su intercesión ante el buen Dios por las familias cubanas que hoy viven en medio de disímiles dificultades económicas, incertidumbres, soledad por la emigración de seres queridos y otras penas. A ti pedimos por un futuro mejor para todos tus hijos.
También llevamos en el corazón a los cubanos hoy alejados de su tierra, para que siempre cuenten con tu acompañamiento amoroso en sus nuevos empeños. Madre de Dios, de la Iglesia y toda la humanidad, lleguen las súplicas para no olvidar que los cubanos de adentro y fuera de la Patria siguen siendo una sola familia, aunque las distancias impidan el ansiado abrazo.
Venerada María de la Caridad, camina con el equipo diocesano y el voluntariado de Cáritas para descubrir en cada beneficiario al hermano y llevarle el amor de Cristo, desde el alivio en los sufrimientos, esperanzas, dignidad, cercanía.
Llámanos, como hiciste en las bodas de Caná, a hacer siempre la voluntad de tu hijo y a poner cada misión en sus manos, motivados por trabajar unidos en un mismo corazón y espíritu de servicio, por quienes más lo necesitan.
A la mujer que dijo SÍ de manera incondicional a la encomienda suprema de ser la Madre de Jesús, lleguen las peticiones para confiar plenamente en los designios del Padre Dios y responder a su llamado, como lo hizo ella, modelo de fe, humildad, capacidad de escucha y entrega por los demás.
María de la Caridad, abraza a nuestra nación y a todos los cubanos!!!!