22/01/2021
Días antes de que concluyera el año 2020, meditaba en algunos aspectos relacionados con la vida cristiana, recordaba a un amado hermano que hoy es anciano, pero en todos los lugares que vivió dejaba la semilla del evangelio sembrada, en muchos de esos lugares hoy hay iglesias, el solía decirme, hermano! no solo del pan vivirá el hombre, pero necesita pan para vivir! y sin mal interpretar lo que me decía entendía perfectamente el mensaje de esta frase tan corta.
Pensaba, cuantas veces somos conmovidos a extender nuestro corazón y nuestras manos a dar aportes para que la obra evangelística crezca, sea en nuestro barrio, en nuestra provincia o en algún campo misionero?, por que cuesta tanto involucrarnos en los campos misioneros cuando la Palabra dice:
"!Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!"
Leonard Ravenhill, un destacado evangelista del siglo XX dijo: "Veo el dinero de Dios usado en construcciones majestuosas y piscinas y canchas de tenis y yo quiero vomitar. Con el mundo muriendo de hambre, con el campo misionero necesitado de dinero."
Hermanos, en las fotos se muestra a parte de los hermanos que trabajan en la misión de San Carlos, el Ministerio Evangelístico Guantánamo para Cristo, es un ministerio que esta trabajando y apoyando varios campos misioneros, de muchas formas, a pesar de las responsabilidades que tienen con su familia, con su iglesia y las dificultades que representa atender un campo misionero en zonas donde la pobreza de los habitantes del lugar es difícil describirla, sin embargo allí hay almas que necesitan de ti, de tu aporte, de tu presencia, de lo que puedas hacer sea poco o mucho por decirlo de algún modo, comienza por orar por las misiones, por los misioneros, acércate a ellos y pregúntales por las necesidades en las misiones, Dios pondrá en tu corazón lo que puedes hacer, aun en el lugar donde vives compartir un día un refrigerio con alguien que no lo tenga puede ser una forma de abrir las puertas de ese corazón y que palpe que en medio de tantas adversidades, existe un pueblo de Dios que marca la diferencia.
A los que están dentro de la isla recuerden que siempre hay algo que se puede hacer, y los que estamos fuera de ella, los que tenemos tantas posibilidades comparado a lo que sabemos que se esta viviendo allí, un día, una vez al año o como usted proponga en su corazón, no con tristeza, ni por necesidad, extienda sus manos y recuerde que Dios ama al dador alegre.
Hay misiones y ministerios en Cuba que necesitan de sus oraciones, pero también tienen necesidad de su aporte, para que en modo alguno usted sea de bendición a otros hermanos que están viviendo en condiciones mucho mas difíciles que cualquiera de nosotros, y aunque ellos jamás pidan nada, nosotros los que podemos deberíamos hacer algo al respecto.
Dios les bendiga y toque sus corazones! 🙏
(Las fotografías corresponden a un culto y pequeño refrigerio llevado a cabo por los hermanos del ministerio en la misión de San Carlos)