06/08/2026
📍Días 5 y 6 |
Continuábamos de lleno con la dinámica del campamento. Como cada mañana, comenzábamos buscando al Señor, convencidos de que la mejor manera de iniciar el día era en comunión con Dios
Ese viernes recibimos con mucha alegría al Pr. Deivis Ramírez, quien nos compartió el tema "Cómo seguir sirviendo cuando aparecen los obstáculos". A través de Nehemías 4, fuimos desafiados a entender que todo aquel que decide servir a Dios encontrará oposición, dificultades y momentos de desánimo, pero también aprendimos que, con nuestra mirada puesta en el Señor, es posible seguir adelante hasta cumplir el propósito que Él tiene para nuestras vidas.
La tarde estuvo llena de juegos, risas y, por supuesto, de otro buen chapuzón en el río, que ya se había convertido en uno de los lugares favoritos de todos.
Al llegar la noche, el Pr. Deivis volvió a compartir la Palabra, esta vez animándonos a buscar la excelencia en todo lo que hacemos para Dios, recordándonos que no servimos para agradar a los hombres, sino al Rey de reyes, y que un día recibiremos de Él la recompensa por un servicio fiel.
El sábado llegó casi sin darnos cuenta... y también uno de los días más esperados.
Muy temprano nos esperaba una de las aventuras más emocionantes del campamento: el recorrido en carreta. Lo que parecía un simple viaje terminó siendo toda una montaña rusa, atravesando caminos, trillos y senderos de Nibujón entre risas, gritos y mucha adrenalina.
Al llegar al destino, rodeados de la hermosa creación de Dios, recibimos el último tema del campamento, compartido por el Pr. Ebenezer Frometa, quien resumió y reafirmó las verdades que Dios nos había enseñado durante toda la semana, desafiándonos a regresar a casa decididos a servir para impactar.
Después disfrutamos de un día inolvidable entre juegos, conversaciones y momentos que quedarán para siempre en nuestra memoria. Uno de los más especiales fue cuando nuestro hermano Abel David sorprendió a todos al pedirle matrimonio a su novia. Fue un momento lleno de emoción y alegría que todos tuvimos el privilegio de presenciar.
Más tarde, cada equipo creó esculturas y dibujos utilizando elementos de la naturaleza, representando historias bíblicas y algunas de las experiencias que habíamos vivido durante esos días. Fue increíble ver tanta creatividad y cómo cada trabajo reflejaba lo que Dios había estado haciendo en nuestras vidas.
Y como buenos cubanos, cerramos la jornada disfrutando de un delicioso lechón asado, compartiendo como una gran familia.
El regreso en la carreta volvió a regalarnos otra buena dosis de risas y nervios, y al caer la noche terminamos representando, mediante dramatizaciones, las enseñanzas que Dios nos dejó durante todo el campamento.
Ya el campamento estaba llegando a su final... pero Dios todavía tenía algo más preparado para nosotros.
Pronto continuamos… 🌴💙