06/09/2026
MENSAJE RADIAL DE MONSEÑOR W***Y,
ARZOBISPO DE CAMAGÜEY, el domingo 6 de septiembre del 2026
¡Muy buenos días a todos y feliz domingo! ¡Solo faltan dos días para el 8 de septiembre, en que celebramos la fiesta de nuestra Patrona, la Virgen de la Caridad! Hoy tengo el gusto de estar acompañado en los micrófonos por el Padre Miguel Ángel Fernández, sacerdote párroco de la iglesia de la Caridad en nuestra ciudad.
Comenzamos nuestro encuentro haciendo juntos la señal de la cruz y mencionando el nombre santo de Dios: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN. Que la alegría y la paz de parte de nuestro Padre Dios, estén hoy y siempre con ustedes. Y CON TU ESPÍRITU.
Queridos hijos e hijas: hay un canto a la Virgen de la Caridad que nunca se ha dejado de escuchar y cantar en Cuba, en cualquier época, buena o mala. Estoy seguro que, en cuanto oigan la música, ya se darán cuenta de qué canto les hablo. Canto que, como sé que lo saben, los invito a cantar.
Canto: Y si vas al Cobre quiero que me traigas una Virgencita de la Caridad.
Amables oyentes: Con esta canción tan nuestra, tan conocida y tan querida, he querido comenzar nuestro encuentro dominical cuando ya está muy cerca el día de la fiesta de la Virgen de la Caridad del Cobre. El Cobre es ese pequeño poblado situado a 20 kilómetros de Santiago de Cuba que se ha convertido, desde hace más de 400 años, en un punto de referencia en Cuba, por estar allí el Santuario que custodia la bendita imagen de la Virgen de la Caridad, la Patrona de Cuba.
No se podrían calcular cuántos millones de cubanos, a lo largo de estos cuatro siglos, han hecho el camino del Cobre para saludar a la Virgen, para suplicarle su intercesión, para agradecerle las bendiciones recibidas de Dios a través de sus manos, o para cumplir una promesa.
Hoy, dos días antes de su fiesta, los invito a darle gracias a nuestra Madre de la Caridad, la bendita entre todas las mujeres.
P. MIGUEL ÁNGEL: Gracias, Virgen de la Caridad, porque pasas tu cielo haciendo el bien en la tierra
ARZOBISPO: Gracias, Virgen de la Caridad, porque amaste a los cubanos antes de que los cubanos tuviésemos nuestra bandera, nuestro himno y nuestro escudo, y Cuba fuera Cuba.
P. MIGUEL ÁNGEL: Gracias, Virgen de la Caridad, porque has sido amparo y alegría para los cubanos en todas las épocas, y desde tu altar del Cobre sigues cuidándonos y protegiéndonos
ARZOBISPO: Gracias, Virgen de la Caridad, pequeña y a la vez grande, mulata, criolla por naturaleza, rodeada siempre de hijos, de flores, de velas y de cantos
P. MIGUEL ÁNGEL: Gracias, Virgen de la Caridad, esclava del Señor, aquella sobre la que Dios puso sus ojos y le confió el mayor de los tesoros: su hijo Jesucristo
ARZOBISPO: Gracias, Virgen de la Caridad, la madre grande a la que, en los momentos de enfermedad, invocamos como Salud de los enfermos
P. MIGUEL ÁNGEL: Gracias, Virgen de la Caridad, la madre grande a la que, en las horas sombrías, invocamos como Consuelo de los afligidos
ARZOBISPO: Gracias, Virgen de la Caridad, la madre grande a la que, en las horas amargas de nuestros pecados, invocamos como Refugio de los pecadores
P. MIGUEL ÁNGEL: Gracias, Virgen de la Caridad, la madre grande a la que, en las horas de las vacilaciones y las dudas, invocamos como Madre del Buen Consejo
ARZOBISPO: Gracias, Virgen de la Caridad, la madre grande a la que, en las horas de tempestad, llamamos Estrella de la Mañana, y en las horas felices invocamos como Causa de Nuestra Alegría.
P. MIGUEL ÁNGEL: Gracias, Virgen de la Caridad, por corresponder al amor que te profesaron Carlos Manuel de Céspedes, los Maceo, Calixto García, Jesús Rabí y los mambises de nuestras Guerras de Independencia.
ARZOBISPO: Gracias, Virgen de la Caridad, Madre extraordinaria que quieres acogernos a todos, especialmente a los más necesitados, bajo los pliegues de tu hermoso manto
P. MIGUEL ÁNGEL: Gracias, Virgen de la Caridad, porque no tienes reparos en que te llamemos la Reina del pueblo cubano
ARZOBISPO: Gracias, Virgen de la Caridad, Madre nuestra, a quien, una vez más, hoy le pedimos que ruegues por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Queridos todos: El camino para llegar al Cobre ha cumplido ya 400 años. Por ello, el músico cubano Jesús Llanes compuso un “Canto a la Caridad” en el que se repite esta frase: “Por el camino viejo del Cobre marcha un buen hombre buscando a la Caridad”. Les propongo escucharlo. La música es muy cubana y sé que les gustará.
Canto: Por el camino viejo de El Cobre
Queridos oyentes: Le pido ahora al Padre Miguel Ángel que nos comente el mensaje de la canción recién escuchada.
La letra del canto nos decía: “Llegaré para darte muchas gracias… con este ramo de flores…en nombre de mi familia… en nombre de mi mamá. ¡Muchas gracias, Virgencita!”. Quien vaya a visitar a la Virgen de la Caridad en su Santuario del Cobre no se extrañará de encontrar muchísimos testimonios de amor agradecido dejados por sus hijos, porque cubanos de toda clase, raza, ideología, van a rezarle diariamente a su Santuario.
El canto también afirmaba: “Convoca la Virgen buena a todo el pueblo cubano que marcha, unido de manos, por el camino del Cobre”. Es por eso que decimos: LA CARIDAD NOS UNE.
También el canto nos dijo cómo debemos ser los hijos de la Virgen de la Caridad: “El odio no cabe en mí, ahora puedo perdonar. ¡Qué bueno es poder amar sin prejuicios ni rencores!”. ¿Por qué no pedirle a la Virgen de la Caridad que nos ayude a sanar nuestro corazón y nuestra memoria? Hay personas que tienen una “memoria de elefante” para recordar por años a los que los ofendieron. ¡Seamos sinceros al rezar el Padrenuestro, donde le pedimos a Dios que nos perdone las ofensas que hemos hecho, de la misma manera que nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido! Perdonar es muy difícil, pero no imposible. Jesucristo nos dio su ejemplo.
¡Qué bueno sería que, al celebrar pronto su fiesta, le pidiéramos a la Virgen que nos lleve a conocer mejor a su Hijo Jesucristo, el único que tiene palabras de vida eterna! ¡Es lo mejor que nos pudiera suceder!
Queridos todos: Aprovecho que la radio llega a muchas personas para invitarlos a rezar juntos a la Virgen de la Caridad. Considero que lo primero que debemos hacer es darle gracias. Y eso fue lo primero que hicimos al comienzo de nuestro encuentro. Porque las madres no se cansan de amar a sus hijos. ¡Cuánta comida no se comen ellas para guardársela a sus hijos! ¡La alegría de una madre es que su hijo viva! Y, además, es bueno recordar que las madres trabajan en secreto. No hacen propaganda de todo lo que hacen por sus hijos. Una madre nunca le dirá a su hijo que se está comiendo el pedacito de pollo que le tocaba a ella… ¡De cuántos peligros nos habrá librado el amor de nuestras madres!
La Virgen de la Caridad es también madre nuestra. Ningún cubano debe sentirse huérfano. Ella ha hecho mucho por cada uno de nosotros y nuestras familias. ¡Sólo Dios sabrá cuántas maravillas nos ha conseguido ella con su intercesión!
Por eso, ahora los invito a repetir unas palabras maravillosas. Recen conmigo:
VIRGEN DE LA CARIDAD, ¡CUBA ENTERA TE ESTÁ AGRADECIDA!
¡GRACIAS POR LO QUE HAS HECHO POR MI FAMILIA Y POR CUBA!
En segundo lugar, los invito a pedir su ayuda. ¿Hay alguien que no necesite su ayuda maternal? En breve escucharemos un relato de la Biblia donde se nos habla de cómo ella le pidió un milagro a su hijo Jesucristo para ayudar a dos novios que se casaban en Caná de Galilea y pasaban una dificultad material en el día de su matrimonio. Quizás hoy alguno de ustedes esté pasando también por dificultades: el salario sigue sin alcanzar, se ha apagado el amor en mi matrimonio, la casa está en mal estado, no logramos tener un hijo, mi salud se ha debilitado, mi hijo quiere dejar de estudiar, un vecino se ha enemistado conmigo, no logro perdonar a quien me ofendió, etc. En algún momento del día de hoy, preséntenle a la Virgen su dificultad del cuerpo o del alma. Pídanle que interceda también ante Jesucristo por ti y los tuyos.
Recen conmigo: VIRGEN DE LA CARIDAD, ¡CUENTO CON TU AYUDA!
Y, en tercer lugar, los invito a prometerle algo a la Virgen.
¡Vamos a prometerle esforzarnos por ser mejores padres y madres, mejores esposos y esposas, mejores hijos y hermanos, mejores vecinos y compañeros de trabajo o de estudio, mejores cristianos!
¡Vamos a prometerle no dejarnos vencer por el mal sino vencer el mal haciendo el bien!
¡Vamos a prometerle arreglarnos con aquellos a los que no les hablamos!
¡Vamos a prometerle nunca más llamarle “loca” a una mujer que nos diga que está embarazada, ni “guanajo” a quien se negó a coger algo que no era suyo!
¡Vamos a prometerle tener una conciencia limpia y no aprobar nada defectuoso!
¡Vamos a prometerle cuidar la educación religiosa de nuestros hijos y nietos!
¡Y vamos a prometerle ser, al igual que ella, fieles discípulos de Jesucristo y ardientes misioneros de su Evangelio! Recen conmigo:
VIRGEN DE LA CARIDAD, ¡AYÚDAME A SER MEJOR! ¡Y A CUMPLIR LO PROMETIDO!
Queridos todos: Escuchemos ahora el relato que nos cuenta la Biblia de la presencia de la Virgen en la boda que les mencioné hace unos segundos y que nos leerá el Padre Miguel Ángel.
LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN, capítulo 2, versículos del 1 al 11
“En aquel tiempo, se celebraba una boda en Caná de Galilea. La madre de Jesús estaba invitada. También lo estaban Jesús y sus discípulos. Se les acabó el vino, y entonces la madre de Jesús le dijo: ‘No les queda vino’. Jesús le respondió: ‘Mujer, mi hora aún no ha llegado. La madre de Jesús dijo entonces a los sirvientes: ‘Hagan todo lo que él les diga’. Había allí seis tinajas de piedra de las que utilizaban los judíos para sus ritos de purificación, de unos ochenta o cien litros cada uno. Jesús dijo a los sirvientes: ‘Llenen las tinajas de agua’. Y las llenaron hasta arriba. Una vez llenos, Jesús les dijo: ‘Saquen ahora un poco y llévenselo al encargado de la fiesta’. Ellos cumplieron sus órdenes. Cuando el encargado probó el vino nuevo sin saber de dónde venía porque solo lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al novio y le dijo: ‘Todo el mundo sirve primero el vino de mejor calidad, y cuando los invitados ya han bebido bastante, saca el más corriente. Tú, en cambio, has reservado el de mejor calidad hasta ahora’. Esto sucedió en Caná de Galilea. Fue el primer milagro de Jesús, Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él”. PALABRA DEL SEÑOR. GLORIA A TI, SEÑOR JESÚS
Amables oyentes: Los invito a invocar a la Virgen de la Caridad con las letanías que rezará el Padre Miguel Ángel, a las que responderemos rezando: RUEGA POR NOSOTROS.
Santa María de la Caridad, Refugio de los pecadores. RUEGA POR NOSOTROS.
Santa María de la Caridad, Consuelo de los afligidos. RUEGA POR NOSOTROS.
Santa María de la Caridad, Salud de los enfermos. RUEGA POR NOSOTROS.
Santa María de la Caridad, Auxilio de los cristianos. RUEGA POR NOSOTROS.
Santa María de la Caridad, Madre de la Iglesia. RUEGA POR NOSOTROS.
Santa María de la Caridad, Patrona de Cuba. RUEGA POR NOSOTROS.
Antes de impartir la bendición final, permítanme invitarlos a las 25 Procesiones que, en honor a la Virgen de la Caridad, se están teniendo en nuestra Provincia. Ya se han celebrado las de Finca Camagüey, el Reparto La Vigía, y La Arrocera de Florida. Las siguientes son las 8 que se celebrarán mañana lunes 7 y las 14 del martes, día 8. Primero diré el lugar y después la hora de comienzo.
LUNES 7 DE SEPTIEMBRE
LUGAREÑO (Nuevitas): 4 de la tarde
CENTRAL AMANCIO: 5 de la tarde
REPARTO LA MASCOTA: 5 de la tarde
REPARTO SARATOGA: 5 de la tarde
ALBAISA: 5 de la tarde
MACAREÑO: 6 de la tarde
CENTRAL AGRAMONTE: 6 de la tarde
JARONÚ: 6 de la tarde
MARTES 8 DE SEPTIEMBRE:
CENTRAL SENADO: 4 de la tarde.
SOLA: 4 de la tarde
CÉSPEDES: 5 de la tarde.
VERTIENTES: 5 de la tarde.
SIBANICÚ: 5 de la tarde.
CENTRAL COLOMBIA: 5 de la tarde
GUÁIMARO: 5.45 de la tarde.
NAJASA: 6 de la tarde.
NUEVITAS: 6 de la tarde.
CIUDAD DE CAMAGÜEY: 6 de la tarde,
saliendo de la iglesia de la Caridad.
ESMERALDA: 6 de la tarde.
MINAS: 6 de la tarde.
SANTA CRUZ DEL SUR: 6 de la tarde
FLORIDA: 6 de la tarde.
También aprovecho para decirles que, pasado mañana, martes 8, volveré a hablarles a todos ustedes en el programa Meridiano con un mensaje por la fiesta de la Patrona de Cuba.
Queridos oyentes: Terminada esta importante información, ahora los invito a rezar el Padrenuestro, la oración que el mismo Cristo nos enseñó: PADRE NUESTRO… Y contemplando el cuadro o la estampa de la Virgen de la Caridad que tienen en su hogar, pídanle a ella que todos sintamos en cualquier momento, especialmente los difíciles, su manto maternal sobre nosotros. Rezamos el Avemaría: DIOS TE SALVE, MARÍA…
Solo me resta darles la bendición, bendición que desearía llegara a todas las familias, especialmente a las más necesitadas. ¡Al recibir la bendición recemos por la unidad de nuestras familias, para que los hijos estén donde estén sus padres, y las esposas estén donde estén sus esposos! ¡Pidámosle a nuestra Virgencita su intercesión para que las cosas mejoren, y que los niños cubanos no sufran el divorcio de sus padres! ¡Que ningún cubano pase necesidad! ¡Que nuestros ancianos se sientan útiles y amados y no sean abandonados por los más jóvenes! ¡Y que la Virgen de la Caridad nos ayude a descubrir esas “pequeñas cosas” que cada cubano podría hacer para hacerles la vida más fácil a los demás cubanos!
Inclinen sus cabezas, por favor, y respondan cada vez con la palabra AMÉN que, como sabemos, significa “así es”, “así lo creo”, “así lo deseo”.
Jesucristo, el Señor, esté siempre a su lado para defenderlos. AMÉN. Que Él vaya delante de ustedes para guiarlos y detrás de ustedes para protegerlos. AMÉN. Que Él vele por ustedes y los sostenga. AMÉN. Y que la bendición de Dios todopoderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre todos ustedes y los acompañe hoy y siempre. AMÉN.
Les recuerdo que, con el favor de Dios, espero que nos volvamos a encontrar el próximo domingo, a las 9 de la mañana, y por esta Emisora Provincial. Pero antes nos veremos el martes que viene, a las 6 de la tarde, para acompañar a la Virgen de la Caridad en su Procesión.
¡QUE TENGAN UNA BUENA SEMANA!
Canto final: Hoy he vuelto, Madre a recordar