07/03/2025
Parte 3
Otras de las interrogantes, y llamadas de este día:
¿Cómo cumplir mejor lo que se nos ha confiado?. Esperar para que madure Su novedad. Dios no evita ni el error ni el rechazo. Rutas alternativas. Otro camino. Cambio. Audaces propuestas de un futuro más evangélico. El que pide todo también lo entrega todo. Escucha honda de la realidad para discernir bien. Corazón dispuesto. No amarres. Nosotros somos la decisión que Dios toma. Necesitamos un cambio porque nuestro futuro tiene que ser más evangélico.
Se volvió a mirar lo vivido y compartido desde el primer día y surgía la pregunta, ¿hacia dónde nos quiere llevar Dios?. Después de un tiempo de oración personal, se volvió al compartir. Hubo mucho silencio, ninguno se atrevía a comenzar y expresar lo que había resonado en su interior. Quizás porque eran palabras desconcertantes, interpelantes, difíciles de asimilar, de expresar, e incluso, no ver claro aún qué hacer con ello y hacia dónde ir. Lo expresado fue: Hay que parar. Etapa que debe terminar, para dar paso a algo nuevo. Cerrar.
Este sentir, dio lugar a otro compartir, donde aún, no surgía una decisión final en cuanto a la continuidad o no, del proyecto: Se expresó: MPC no es hoy motivación para muchos. La mayoría de las diócesis cubanas no se sienten atraídas ni llamadas a vivir la Misión País, que en sus inicios, buscó la conexión inter-diocesana, el compartir fraterno y el compromiso entre los jóvenes cubanos en la misión. Sentimos que esta realidad, el Señor nos invita a escucharla, para no aferrarnos a lo que hoy quizás, ya no es llamada, ni espacio sano de encuentro que propicie la fraternidad, la colaboración, el sostén y el compromiso de anunciar la Buena Noticia. Hay falta de compromiso, MP no es prioridad. El proyecto ha perdido su esencia. Sin embargo, seguía en algunos el deseo de continuar abiertos, disponibles a lo que Dios pida.
Llamados nuevamente al silencio, se nos pregunta ¿qué brota del corazón?.