23/03/2025
Desde el principio, la humanidad cayó por el pecado, alejándose del propósito divino. La iglesia, a lo largo de la historia, también ha enfrentado momentos de debilidad, tribulación y desvío. Pero el Señor, en su infinita misericordia, nunca nos ha dejado en ruinas. Cristo, nuestro Salvador, vino a restaurar lo que estaba perdido, a sanar lo quebrantado y a levantar lo caído.
A través de Su sacrificio en la cruz, nos redimió y nos dio una nueva oportunidad. Nos vistió con vestiduras de justicia, nos lavó con Su sangre preciosa y nos llamó a ser Su cuerpo, Su iglesia gloriosa. No somos definidos por nuestras caídas, sino por la gracia que nos levanta.
Iglesia del Señor, no temamos las pruebas ni las adversidades, porque la restauración está en Sus manos. Como dice en Joel 2:25, “Os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta”. Nuestro Dios es especialista en restaurar lo que parecía perdido.
Hoy, levantémonos con fe, avivemos nuestro espíritu y recordemos que en Cristo siempre hay restauración. Él edifica Su iglesia sobre la Roca, y las puertas del in****no no prevalecerán contra ella. Sigamos adelante con confianza, porque Aquel que nos llamó es fiel y completará Su obra en nosotros.
Cierre Semana Evangelismo
Caída y Restauración ❤️
Gracias Por Todo se les Recordará.
Maranatha.