Nuestra Vision:
Hacer de cada miembro de nuestra familia un discípulo de Jesus. Genesis 12:3 Por medio de ti, seran bendecidas todas las famllias de la tierra. La Iglesia que queremos ser:
Queremos ser una iglesia que cree que la forma de relacionarnos es a través de VALORES BÍBLICOS, que hemos establecido como base; entendemos que no son negociables y, por lo tanto, representan el estándar de con
ducta ética al que debemos responder. Queremos ser una iglesia que cree que la ADORACIÓN A DIOS se da en primer lugar a través de la obediencia a Su voluntad, y que podemos expresar ésta mediante las diferentes manifestaciones del arte. Queremos ser una iglesia que cree que el reflejo fiel del LIDERAZGO CRISTIANO se encuentra en el modelo de Jesucristo, y se basa en una actitud de servicio y trabajo en equipo. Creemos que esta actitud de servicio se expresa de manera efectiva mediante el ejercicio de los diferentes dones con los que Dios ha dotado a sus hijos e hijas. Queremos ser una iglesia que cree en la capacidad de inspirar, capacitar y transformar las vidas de las personas en medio de su realidad, mediante el uso del don de la PREDICACIÓN Y LA ENSEÑANZA DE LA PALABRA DE DIOS de manera contextualmente bíblica, ungida, relevante, profunda, práctica y amena. Queremos ser una iglesia que cree que el carácter de Cristo es desarrollado más profunda y firmemente en la vida de las personas que deciden exponerse a la disciplina del DISCIPULADO. Ello tiene dos vías: por un lado, creemos que podemos brindar a cada miembro de nuestra comunidad cristiana herramientas que les ayuden a desempeñar el rol que les corresponde dentro de su propio hogar, de manera coherente a los principios y valores cristianos; y, por el otro, creemos en la propuesta de que la iglesia es la comunidad mediante la cual Dios hace habitar en familia a los desamparados. Queremos ser una iglesia con MENSAJE PROFÉTICO, entendiendo éste como la denuncia de toda injusticia familiar, social y religiosa (creemos que, aunque la unidad es muy importante, no está antes que la verdad). Queremos ser una iglesia interesada particularmente en BUSCADORES, es decir, personas con inquietudes espirituales que no han encontrado espacios adecuados para preguntar, escuchar, conocer y crecer en Dios. Queremos ser una iglesia que cree en la MISIÓN INTEGRAL y que por lo tanto, procura servir a las personas en la totalidad de sus necesidades: espirituales, emocionales, intelectuales, físicas y sociales. Queremos ser una iglesia que se entiende llamada por Dios a servir a las IGLESIAS LOCALES, particularmente a su liderazgo, poniendo a su disposición aquellos materiales, capacitaciones y eventos que puedan impulsar e inspirar sus oportunidades para trabajar. Queremos ser una iglesia de ACCIÓN MISIONERA, buscando oportunidades para apoyar a hombres y mujeres que deseen invertir sus vidas en contextos culturales ajenos al nuestro; al mismo tiempo buscamos oportunidades para apoyar al liderazgo e iglesias locales que están extendiendo el Reino de Dios en diferentes países y culturas. Queremos ser una iglesia que hace un énfasis especial en la INTEGRIDAD FINANCIERA, con una ética al respecto: estricto control administrativo, obligatoriedad en la rendición de cuentas y una educación acerca de la mayordomía financiera y una respetuosa invitación a participar del plan de Dios en relación a las finanzas. Queremos ser una iglesia que ha decidido llevar el mensaje del evangelio de Jesucristo a través de los MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN y que esto debe hacerse de manera valiente, sabia y sensible. Que Creemos:
Creemos en la inspiración divina de los libros de las Sagradas Escrituras Judeocristianas. Ellas constituyen la Autoridad Suprema y final de la doctrina, fe y conducta del pueblo de Dios, por ellas puede ser y debe ser juzgada toda eventual enseñanza, revelación, actitud y corriente ética y moral.
2 Timoteo 3.16-17, 2 Pedro. 1.20-21. Creemos en un solo Dios eternamente existente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, creador de todas las cosas tanto visibles como invisibles y creador del ser humano mediante su amor, sabiduría, palabra y poder. Creemos en la deidad de Nuestro Señor Jesucristo, en su real encarnación mediante la concepción virginal de María por obra del Espíritu Santo. Juan 1.1, 14, Mateo 1.20-23, Lucas 1.26-35. Creemos que Nuestro Señor Jesucristo regresará física y visiblemente con poder y gran gloria, y con todos los poderes que como Señor le corresponden para iniciar la manifestación plena de su reino. Esta segunda aparición de Nuestro Señor es la esperanza suprema del pueblo de Dios. Hechos 1.11, Apocalipsis 22.12, 1 Tesalonicenses 4.13-18, Mateo 24.30-31. Creemos en el Espíritu Santo quien nos revela a Nuestro Señor Jesucristo, en su obra regeneradora e iluminadora del ser humano, capacitándole para servir a Dios, a la iglesia y al prójimo. Juan 15.26, 16.8-15, Gálatas 5.22-23, Efesios 4.12. Creemos que por desobediencia de nuestros primeros padres: Adán y Eva, el pecado entró a toda la humanidad y por ello toda persona está espiritualmente mu**ta bajo el poder del pecado, es incapaz de salvarse a sí misma y está expuesta a la condenación eterna. Creemos que solo puede salvarse mediante el conocimiento del evangelio de Nuestro Señor Jesucristo en la cruz del calvario. A la vez que la persona experimenta el nuevo nacimiento por el poder del Espíritu Santo para su vida transformada y obedecer la voluntad divina. Génesis 3, Romanos 1.16, 3.23, 5.12, 6.23, Juan 3.5, 16-19. Creemos en la Iglesia Universal, formada por todos aquellos que en virtud de su arrepentimiento, fe en Jesucristo y el bautismo por el Espíritu Santo, han sido redimidos y unidos en el cuerpo de Cristo en todo tiempo y lugar.
1 Corintios 1.2, Colosenses 1.18. La Iglesia tiene como cabeza a Jesucristo mismo. Creemos que esta Iglesia se manifiesta visiblemente por medio de congregaciones locales. Creemos en la unidad de los creyentes de Jesucristo la cual puede y debe expresarse en adoración, oración, capacitación, testimonio y servicio conjunto. Hechos 2.41-42, Juan 17.20-23, Colosenses 1.18. Creemos que la Iglesia ha sido puesta por Dios para que, mediante el poder del Espíritu Santo, sea fiel testigo de su palabra, amor y de su evangelio, llevándonos hasta lo último de la tierra y hasta el regreso de Nuestro Señor Jesucristo. Mateo 28.18-20, Hechos 1.8. Creemos que la Iglesia debe buscar en fidelidad a las Escrituras toda forma de testimonio y servicio de su propio medio, así como también cada cristiano debe expresar su fe por las virtudes del amor, la verdad, la honradez, la paz, el trabajo dedicado, la pureza, la amabilidad, la justicia, y las buenas obras.
1 Timoteo 5.16, Romanos 5.25-27, Gá.5.22-23.