07/10/2022
QUE TU VOLUNTAD SEA HECHA SEÑOR
Base bíblica: Mateo 6:10 “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”
Reflexión
Jesús oró, para que la voluntad de Dios fuera hecha en la tierra así como lo es en el cielo. Esto nos lleva a pensar que para Dios, la tierra es más importante que los cielos.
La gran mayoría de creyentes siempre piensan que esta tierra no tiene esperanza. Para Dios, la tierra es mucho más preciosa que los cielos.
Dios NO nos llamó para que muriéramos y fuéramos al cielo. Nuestro llamado está relacionado con nuestro propósito en esta tierra, por tanto orar para que se haga Su voluntad, es imperativo en los hijos de Dios. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
Conozcamos algunos aspectos muy importantes de nuestro llamado.
1. Cristo es la esperanza de nuestro llamado
Col. 1:27 “a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”
La esperanza a la cual Dios nos llamó es: “Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. Cristo revelado a nosotros, impartido en nosotros, experimentado por nosotros y manifestado con nosotros al grado máximo, es la esperanza de nuestro llamado.
Dios nos llamó, nos justificó y nos glorificará, conformándonos a la imagen de su Hijo. Un día seremos absolutamente iguales a Cristo.
Así que, nuestra esperanza no es sólo Jesús como nuestro Redentor o como nuestra vida, sino Cristo como nuestra manifestación y consumación final, como nuestra gloria. Esta es la consumación final del disfrute de Cristo, y ésta es la esperanza a la cual Dios nos llamó. La esperanza que tendremos en los días venideros, depende que seamos edificados hoy. Cuando somos entendidos en esto, nuestras oraciones las hacemos desde la voluntad soberana de nuestro Padre.
Si no somos edificados en el Señor, tendremos muy poca esperanza, pues incluye el conocimiento y cumplimiento de la asignación que Dios nos ha confiado para realizar dentro de su propósito eterno, para el cual fuimos creados, escogidos y redimidos en Cristo.
2. Otro aspecto de nuestra esperanza
Efesios 1:18 “alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos”
Sumamos otro aspecto de nuestra esperanza y es el disfrute que tenemos como reyes con Cristo en su reino eterno. La transfiguración de nuestro cuerpo y nuestra glorificación también son una esperanza para nosotros.
Si no conocemos la esperanza a que Dios nos llamó, no estaremos dispuestos a dejar las cosas que nos distraen.
Si no vemos lo que está por venir, seremos engañados por las cosas del presente. Necesitamos ver cada aspecto de nuestra esperanza a fin de ser madurados y formados en Cristo para ser efectivos, eficientes y eficaces en nuestro llamamiento celestial.
Por esta razón, el apóstol Pablo pidió en oración que conociéramos la esperanza a que Dios nos ha llamado. Efesios 1:18
El llamamiento de Dios es la suma de todas las bendiciones; donde la elección y predestinación son efectuadas por Dios el Padre; la redención fue lograda por Dios el Hijo; sellar y darse en arras llevados a cabo por Dios el Espíritu.
Conclusión
Ha considerado que con nuestro llamamiento recibimos todas las bendiciones del Dios Triuno?
Pocos redimidos saben esto, no obstante, estas bendiciones son el contenido del llamamiento de Dios.
En este llamamiento recibimos al Dios Triuno como nuestra plenitud.
Entonces nuestra oración debe ser: Hágase tu Voluntad Señor.
OREMOS