13/01/2026
Que bueno que lean completamente esto y lo pongamos en práctica con nuestros Sacerdotes....
EL DESCANSO DE LOS SACERDOTES TAMBIÉN ES SAGRADO
A veces pensamos que los sacerdotes son como cuerpos gloriosos que no sienten cansancio, que su misión es estar disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, de enero a diciembre, sin espacio para ellos mismos.
Hoy quiero invitarte a reflexionar sobre un tema del que poco se habla: el descanso que también necesitan los sacerdotes en su labor pastoral.
Un estudio reciente señalaba que quienes se dedican a acompañar y atender personas deberían tener tiempos adecuados para descansar. La razón es sencilla: escuchar, aconsejar y estar siempre disponibles para las problemáticas humanas genera una carga emocional y física muy grande.
El descanso no es un lujo, es una necesidad. Los sacerdotes deben tener tiempo para sí mismos, no es cuestión de querer o no. El problema es que muchas veces la gente no lo entiende.
Cada uno espera que el sacerdote esté siempre disponible, y si no lo está, se molestan. Por ejemplo, los lunes suelen ser el día de descanso de muchos sacerdotes, porque el domingo es una jornada muy intensa. Y en tiempos fuertes como Semana Santa o Navidad, el trabajo se multiplica.
Ojalá todos tengamos esto en cuenta: si el padre no está, no te enojes. Respeta su espacio.
Las personas cercanas a la parroquia y los amigos del sacerdote también deben ser conscientes de esto. No inventemos compromisos justo en su día libre. Porque sabemos que, por su vocación de servicio, el sacerdote casi siempre dirá que sí, aunque esté agotado.
Muchas veces solo vemos nuestras necesidades:
- “Padre, quiero una misa.”
- “Padre, necesito una bendición.”
- “Padre, una confesión.”
Pero… ¿sabemos cuántas misas celebró hoy? ¿Desde qué hora está en pie? ¿Si ya comió? ¿Si está enfermo? ¿Si tiene algún problema familiar? ¿Si pudo dormir bien?
Si el sacerdote se toma unos días de vacaciones, déjalo tranquilo. No lo llames. Si está en su día de descanso, no lo busques. Porque recuerda: un sacerdote que no descansa… se cansa. 😥