06/06/2026
*Juan 6*
26 Jesús les respondió y dijo: "En verdad, en verdad, os digo, me buscáis, no porque visteis milagros, sino porque comisteis de los panes y os hartasteis.
27 Trabajad, no por el manjar que pasa, sino por el manjar que perdura para la vida eterna, y que os dará el Hijo del hombre, porque a Éste ha marcado con su sello el Padre, Dios".
28 Ellos le dijeron: "¿Qué haremos, pues, para hacer las obras de Dios?"
29 Jesús, les respondió y dijo: "La obra de Dios es que creáis en Aquel a quien Él envió".
30 Entonces le dijeron: "¿Qué milagro haces Tú, para que viéndolo creamos en Ti? ¿Qué obra haces?
31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio de comer un pan del cielo".
32 Jesús les dijo: "En verdad, en verdad, os digo, Moisés no os dio el pan del cielo; es mi Padre quien os da el verdadero pan del cielo.
33 Porque el pan de Dios es Aquel que desciende del cielo y da la vida al mundo".
34 Le dijeron: "Señor, danos siempre este pan".
35 Respondióles Jesús: "Soy Yo el pan de vida; quien viene a Mí, no tendrá más hambre, y quien cree en Mí, nunca más tendrá sed.
36 Pero, os lo he dicho: a pesar de que me habéis visto, no creéis.
37 Todo lo que me da el Padre vendrá a Mí, y al que venga a Mí, no lo echaré fuera, ciertamente,
38 porque bajé del cielo para hacer no mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
39 Ahora bien, la voluntad del que me envió, es que no pierda Yo nada de cuanto Él me ha dado, sino que lo resucite en el último día.
40 Porque ésta es la voluntad del Padre: que todo aquel que contemple al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna; y Yo lo resucitaré en el último día".
41 Entonces los judíos se pusieron a murmurar contra Él, porque había dicho: "Yo soy el pan que bajó del cielo";
42 y decían: "No es éste Jesús, el Hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo, pues, ahora dice: "Yo he bajado del cielo"?
43 Jesús les respondió y dijo: "No murmuréis entre vosotros.
44 Ninguno puede venir a Mí, si el Padre que me envió, no lo atrae; y Yo lo resucitaré en el último día.
45 Está escrito en los profetas: "Serán todos enseñados por Dios". Todo el que escuchó al Padre y ha aprendido, viene a Mí.
46 No es que alguien haya visto al Padre, sino Aquel que viene de Dios, Ese ha visto al Padre.
47 En verdad, en verdad, os digo, el que cree tiene vida eterna.
48 Yo soy el pan de vida.
49 Los padres vuestros comieron en el desierto el maná y murieron.
50 He aquí el pan, el que baja del cielo para que uno coma de él y no muera.
51 Yo soy el pan, el vivo, el que bajó del cielo. Si uno come de este pan vivirá para siempre, y por lo tanto el pan que Yo daré es la carne mía para la vida del mundo".
52 Empezaron entonces los judíos a discutir entre ellos y a decir: "¿Cómo puede éste darnos la carne a comer?"
53 Díjoles, pues, Jesús: "En verdad, en verdad, os digo, si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis la sangre del mismo, no tenéis vida en vosotros.
54 El que de Mí come la carne y de Mí bebe la sangre, tiene vida eterna y Yo le resucitaré en el último día.
55 Porque la carne mía verdaderamente es comida y la sangre mía verdaderamente es bebida.
56 El que de Mí come la carne y de Mí bebe la sangre, en Mí permanece y Yo en él.
57 De la misma manera que Yo, enviado por el Padre viviente, vivo por el Padre, así el que me come, vivirá también por Mí.
58 Éste es el pan bajado del cielo, no como aquel que comieron los padres, los cuales murieron. El que come este pan vivirá eternamente".
59 Esto dijo en Cafarnaúm, hablando en la sinagoga.
60 Después de haberlo oído, muchos de sus discípulos dijeron: "Dura es esta doctrina: ¿Quién puede escucharla?"
61 Jesús, conociendo interiormente que sus discípulos murmuraban sobre esto, les dijo: "¿Esto os escandaliza?
62 ¿Y si viereis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes?
63 El espíritu es el que vivifica; la carne para nada aprovecha. Las palabras que Yo os he dicho, son espíritu y son vida.
64 Pero hay entre vosotros quienes no creen". Jesús, en efecto, sabía desde el principio, quiénes eran los que creían, y quién lo había de entregar.
65 Y agregó: "He ahí por qué os he dicho que ninguno puede venir a Mí, si esto no le es dado por el Padre".
66 Desde aquel momento muchos de sus discípulos volvieron atrás y dejaron de andar con Él.
67 Entonces Jesús dijo a los Doce: "¿Queréis iros también vosotros?"
68 Simón Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabra de vida eterna.
69 Y nosotros hemos creído y sabemos que Tú eres el Santo de Dios". Jn. 6:26 - 69.