30/09/2026
La obra del Evangelio no consiste en rejuvenecer al viejo hombre, sino en dar origen a una creación inédita: una nueva creación con una nueva forma de vivir (2 Corintios 5:17, Efesios 4:24).
Esa nueva vida en Cristo, exige ajustar nuestro comportamiento a las prioridades del Reino, donde el orden divino ha sido establecido de manera integral para beneficio propio del creyente, evitando ser presos de la ansiedad por sobrecarga en una área y descuido en otras.
La verdadera santidad no es desordenada, sino que ordena nuestras responsabilidades y nos capacita para reflejar el carácter de Cristo en cada área.
Es por eso que es necesario analizar la distribución de nuestro tiempo y la atención en esta semana. Si el trabajo o los intereses personales están desplazando nuestro tiempo con Dios o el cuidado intencional con la familia, realicemos un ajuste concreto en nuestra agenda hoy mismo para honrar las prioridades del Reino.�
1️⃣ Relación con Dios
2️⃣ Familia ([yo,] cónyuge, hijos…padres)
3️⃣Iglesia/ Ministerio
4️⃣ Testimonio en el trabajo/ estudios (Responsable, puntual, justo)
�"Señor Jesús, reconozco que en ti soy una nueva criatura y que pertenezco a tu nueva humanidad. Te pido que me guíes a ordenar mis prioridades para que mi relación contigo, mi entrega a la familia, mi servicio en la iglesia y mi trabajo reflejen tu señorío. Que en cada área de mi vida tú seas el centro y la meta. Amén."