30/05/2026
DÍA DEL SEÑOR Y DÍA DE ELECCIONES
COMUNICADO | 30-05-2026
Amados hermanos de la Iglesia Presbiterio del Noroeste IPN
Que la Gracia y Paz de nuestro Señor Jesucristo sea con cada uno de ustedes.
Nos encontramos en las vísperas de un día de profunda trascendencia. Mañana, domingo 31 de mayo, confluyen en nuestra agenda dos llamados de la mayor importancia: uno eterno y celestial, y otro temporal y ciudadano. Como sus pastores y obispo, y con el corazón puesto en la Palabra de Dios y en el bienestar de nuestra amada Colombia, queremos compartirles unas orientaciones pastorales para que vivamos la jornada de mañana para la gloria de Dios.
1. El Día del Señor: Nuestro Fin Principal.
Mañana es, ante todo y por sobre todo, el Día del Señor. Es el día de reposo cristiano, apartado para la santa convocación, la adoración pública, la comunión de los santos y el deleite en nuestro Creador y Redentor.
El fin principal del hombre es glorificar a Dios y g***r de Él para siempre.
Por lo tanto, la coyuntura política y el asunto de las votaciones con sus resultados no deben desviarnos, ni robarnos la paz, ni eclipsar el fin sagrado de este día. Que los debates de las redes sociales, la ansiedad por los boletines informativos o las discusiones políticas no profanen el reposo que Cristo nos ha ganado. Vayamos a la iglesia a adorar con un corazón enfocado en el Trono Celestial, sabiendo que el Rey de la gloria ya está sentado en su trono y Su soberanía es absoluta.
2. El Deber Ciudadano: Mayordomía en las Urnas.
En segundo lugar, mañana también cumpliremos con nuestro deber ciudadano de votar en las elecciones presidenciales. Desde la perspectiva bíblica y reformada, el gobierno civil es una institución ordenada por Dios (Romanos 13), y como ciudadanos de una república, ejercer el voto es un acto de mayordomía social. No somos de este mundo, pero el Señor nos ha puesto en este mundo para buscar el bienestar de la ciudad donde somos peregrinos (Jeremías 29:7).
Para cumplir fielmente con el Señor y con la patria, debemos programarnos con sabiduría desde hoy sábado:
Revisen con tiempo su puesto de votación.
Planifiquen sus horarios para que la ida a las urnas no interfiera con los cultos de adoración de nuestra iglesia. El servicio a Dios no se negocia; seamos diligentes y madruguemos o aprovechemos los espacios correctos del día para cumplir con ambas responsabilidades con orden y paz.
3. ¿Cómo vota un cristiano reformado?
Hermanos, el cristiano vota como cristiano. No dejamos nuestra fe colgada en la puerta de la casa antes de entrar al cubículo de votación; nuestra cosmovisión bíblica debe dirigir nuestra mano al marcar el tarjetero.
Mañana no votamos buscando el beneficio personal egoísta, ni por aquel candidato que intente comprar conciencias prometiendo subsidios o prebendas materiales que fomenten la ociosidad. Evaluemos las propuestas bajo la luz de las Escrituras y votemos con base en principios innegociables:
La Defensa de la Vida y la Familia: Votaremos por aquellos que defiendan la vida de manera absoluta, desde la concepción hasta la muerte natural, y que protejan la estructura de la familia tradicional tal como Dios la diseñó (Génesis 1:27).
Rechazo al Progresismo Ideológico: Debemos discernir y rechazar las agendas "progresistas". El progresismo secular se ha consolidado como uno de los males más grandes de nuestro siglo a nivel mundial, levantándose como un enemigo directo de los principios bíblicos, la ley de Dios y la moral cristiana.
Justicia, Seguridad y Libertad: Busquemos candidatos comprometidos con la verdadera justicia: que combatan el crimen con firmeza, que garanticen la seguridad y la paz pública castigando al malhechor (Romanos 13:4), y que aseguren y respeten nuestra plena libertad religiosa para continuar predicando el Evangelio sin cortapisas.
4. Una Recomendación Vital: Orar antes de Salir.
Antes de salir de sus hogares hacia los centros de votación, deténganse en familia y oremos.
Oremos con fervor por Colombia. Roguemos al Señor que la jornada se desarrolle en completa paz y tranquilidad para todos los ciudadanos. Pidámosle que frene los designios de los hombres violentos, y que las facciones criminales o extremistas no actúen malvadamente ni desaten el caos dependiendo de cuáles sean los resultados de las elecciones. Suplicamos la protección del Altísimo sobre nuestras calles, campos y ciudades.
Recordemos las palabras del proverbista: "El caballo se alista para el día de la batalla; mas Jehová es el que da la victoria" (Proverbios 21:31). Mañana cumpliremos nuestro deber en la tierra, pero nuestra confianza descansa enteramente en los cielos.
Los esperamos mañana para adorar juntos al único Rey eterno, inmortal e invisible.
En Cristo,
Consejo de la Iglesia Presbiterio del Noroeste IPN.