16/08/2026
Registro fotográfico
Escuela Dominical Y Santa Cena 16/08/2026
Tema: El premio de la obediencia en la misión
Cita: Génesis 24:1-14
Iglesia MMM Calle Estrella
La palabra premio es un regalo que se otorga por haber cumplido una misión; y una misión es un encargo que alguien recibe.
En esta mañana, el Señor nos recuerda que hemos sido llamados para cumplir una misión. Abraham envió a su siervo con una responsabilidad específica: buscar esposa para Isaac. Le dejó claro que no debía llevar a su hijo de regreso a la tierra de donde había salido, enseñándonos que Dios no quiere que nuestra mirada vuelva al pasado, sino que permanezca puesta en su promesa.
El siervo salió preparado, llevando consigo los regalos que Abraham le había entregado. Esto nos recuerda que Dios nunca llama sin equipar. Él nos da dones, capacidades y recursos para cumplir aquello que nos ha encomendado.
El camino fue largo, pero el siervo no retrocedió. Esto nos enseña que aunque la misión sea difícil o extensa, debemos continuar hasta cumplirla. Al llegar al pozo, hizo descansar a los camellos. Allí vemos que Dios también nos concede reposo en medio del camino. El pozo nos recuerda a Cristo, nuestra fuente de agua viva, nuestro consuelo y refugio.
El siervo también buscó la dirección de Dios. No actuó según su propio criterio, sino que oró y esperó la respuesta del Señor. La dirección de Dios debe ser indispensable en nuestra vida.
La joven bajó su cántaro y sirvió con perseverancia, dando agua al siervo y a los camellos. Esto nos enseña que muchas veces debemos bajar nuestro cántaro, humillarnos y seguir sirviendo sin cansarnos.
En Mateo 28 y Marcos 16 encontramos nuevamente el llamado: “Id”. Dios nos ha enviado a cumplir una misión y nos promete que estará con nosotros.
Por eso, obedezcamos sin reservas, aun cuando no entendamos todo el camino. El siervo obedeció, caminó, esperó y vio cumplida su misión.
Cuando Dios llama, también equipa; cuando envía, acompaña; y cuando obedecemos, Él recompensa nuestra fidelidad.