25/05/2026
Ayer, 24 de mayo, nuestra comunidad parroquial vivió un día de inmensa bendición en las instalaciones de la Institución Educativa María Auxiliadora. Nos unimos con el corazón encendido para celebrar la Solemnidad de Pentecostés y honrar a nuestra Madre celestial, la Virgen María Auxiliadora, en su día.
Fue una jornada hermosa donde el Espíritu Santo sopló con fuerza y renovó nuestros corazones.
En esta coincidencia providencial de fechas, recordamos con especial devoción el papel fundamental de nuestra Madre. Ella, que ya estaba llena del Espíritu Santo desde la Anunciación, acompañó con paciencia y fe el nacimiento de la Iglesia y estuvo en oración constante junto a los apóstoles en el Cenáculo, sosteniéndolos y esperando la promesa del Padre.
Hoy nos sigue acompañando con el mismo amor materno, intercediendo para que el fuego del Espíritu Santo nunca se apague en nuestras vidas y hogares.