19/12/2025
O RADIX IESSE
19 de diciembre
En el tercer día de las Ferias Mayores del Adviento, la Iglesia eleva su súplica al Mesías invocándolo como Radix Iesse, la Raíz santa de Jesé, de la cual brota el vástago prometido a David. En esta imagen profundamente bíblica se confiesa el cumplimiento de las antiguas profecías: de un tronco aparentemente seco y abatido por la historia surge la Vida nueva, el Rey humilde y glorioso que restaura lo que el pecado había marchitado. Cristo es la raíz oculta que sostiene al pueblo de Dios y la esperanza que no defrauda.
La Antífona nos conduce a las palabras del profeta Isaías, quien anunció que las naciones pondrían su esperanza en Aquel que sería señal levantada para los pueblos. La Raíz de Jesé no se alza con la fuerza de los imperios, sino con la mansedumbre de la fidelidad divina. Desde la humildad de Belén hasta la altura de la Cruz, el Mesías atrae hacia sí a todos los hombres, derribando muros de enemistad y reconciliando en un solo Cuerpo a los dispersos hijos de Dios.
Por eso, con fe perseverante clamamos: Veni ad liberandum nos, jam noli tardare. Ven, Raíz santa, a librarnos sin demora. Arráncanos de la esterilidad del pecado, injértanos en tu vida divina y haznos dar frutos de justicia y santidad. Que, sostenidos por Ti, preparemos un corazón firme en la esperanza, para reconocerte y acogerte cuando vengas en la humildad luminosa de tu Natividad.