Iglesia Pentecostes Apostólica del Nombre de Jesús

Iglesia Pentecostes Apostólica del Nombre de Jesús Predicamos al único Dios verdadero nuestro Señor Jesucristo

06/05/2026

📣 LA VOZ DEL PASTOR 📣

EL GOZO DE HOY ES TU FUERZA

📚 Este día no es casualidad, es un regalo diseñado por Dios. “Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.” Salmos 118:24. Muchos viven atrapados entre la culpa del ayer, la ansiedad del mañana, olvidando que el poder de Dios se manifiesta en el presente. Hay bendiciones que solo se activan cuando decides vivir este día con fe, gratitud, expectativa viva. “Cada día es una nueva oportunidad para comenzar con Dios”.

📚 Cuando eliges el gozo, no ignoras la realidad, la enfrentas con una perspectiva divina. El gozo se convierte en fuerza, la gratitud abre puertas invisibles, la confianza alinea tu corazón con el propósito eterno. Hoy decide alegrarte, aunque no todo esté resuelto, cree aunque no todo sea visible, camina aunque no todo esté claro. Dios ya está en tu hoy, obrando a tu favor, preparando lo que necesitas.

“El Gozo en Dios es la fuerza del alma en medio de cualquier circunstancia.”

Pastor José Luis G.R

Del orgullo a la obediencia: La lección de Naamán y el río Jordán2 Reyes 5:1-14IntroducciónLa historia de Naamán, jefe d...
04/04/2025

Del orgullo a la obediencia: La lección de Naamán y el río Jordán
2 Reyes 5:1-14

Introducción
La historia de Naamán, jefe del ejército del rey de Siria, es una de las narraciones más poderosas en el Antiguo Testamento sobre la lucha entre el orgullo humano y la obediencia a Dios. Naamán era un hombre valiente, respetado, con éxito militar, pero con una marca que él no podía borrar: estaba leproso. Una enfermedad incurable, humillante, y símbolo del pecado y la separación.

I. La grandeza humana no cubre la necesidad espiritual La Biblia nos dice que Naamán era "varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por él había dado Jehová salvación a Siria; era este hombre valeroso en extremo, pero leproso" (2 Reyes 5:1). Aquí encontramos una gran enseñanza: puedes tener fama, títulos, dinero, poder, pero si estás marcado por la lepra espiritual del orgullo, la soberbia o el pecado, sigues siendo necesitado delante de Dios.

II. El orgullo de Naamán y su resistencia a la obediencia Cuando Naamán llega a la casa del profeta Eliseo buscando sanidad, esperaba un recibimiento honorable, gestos extraordinarios, palabras elocuentes. Pero Eliseo ni siquiera salió a recibirlo. Simplemente envió un mensaje: "Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio" (2 Reyes 5:10).

Esto ofendió profundamente a Naamán. Su reacción fue:
"He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie, invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano, y tocará el lugar, y sanará la lepra. Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel?" (2 Reyes 5:11-12)

El orgullo de Naamán lo hizo resistirse a la instrucción simple pero poderosa del profeta. Quería un milagro a su manera, según su dignidad, según sus expectativas. ¡Pero Dios no obra según nuestros protocolos!

III. El significado del río Jordán y su propósito Naamán menospreció el río Jordán. Él lo comparó con los ríos de su tierra: Abana y Farfar, que eran más caudalosos, limpios y vistosos. Pero Dios había escogido ese río por una razón.

El nombre “Jordán” significa “el que desciende” o “descendiente”. Este nombre es clave en la enseñanza. Para ser sanado, Naamán no solo debía sumergirse en sus aguas, sino también descender de su orgullo, humillarse, obedecer y renunciar a su autosuficiencia.

Dios manda a Naamán al Jordán porque allí necesitaba aprender que la verdadera grandeza no está en la posición social, sino en la obediencia sencilla a la palabra de Dios.

IV. La instrucción: siete veces El número siete en la Biblia representa plenitud, totalidad, perfección divina. Dios no le pidió a Naamán que se hundiera solo una vez, porque la sanidad no sería inmediata ni superficial. Cada inmersión simbolizaba un paso más hacia la obediencia, la humillación y la rendición.

El Jordán representaba el lugar donde debía morir su ego, sus conceptos, su orgullo y su incredulidad. El milagro no estaba en el agua, sino en la actitud de un corazón quebrantado.

V. La transformación Cuando finalmente obedeció, Naamán no solo fue limpio de la lepra, sino que dice la Escritura:
"Y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio" (2 Reyes 5:14).

No solo su piel fue restaurada, sino también su corazón. Salió transformado, reconociendo que no había otro Dios en toda la tierra sino en Israel (2 Reyes 5:15).

Conclusión:
Naamán nos enseña que muchas veces queremos que Dios nos responda de manera espectacular, pero Él nos llama a la obediencia sencilla y a la humildad. La lepra del orgullo, de la autosuficiencia, de la vanidad, nos aparta de la sanidad espiritual que Dios quiere darnos.

Dios te pide hoy que desciendas al Jordán:

Que dejes el orgullo.

Que obedezcas, aunque no entiendas el método.

Que renuncies a tu grandeza para abrazar Su gracia.

Cuando te humillas, cuando obedeces, cuando desciendes, entonces Dios te levanta, te limpia y te restaura.

Pastor José Luis G.R

03/04/2025

"El que esté sin pecado, que tire la primera piedra"
Juan 8:1-11

Jesús se encontraba enseñando en el templo cuando los escribas y fariseos trajeron a una mujer sorprendida en adulterio. La ley de Moisés ordenaba que debía ser apedreada. Pero Jesús, en vez de apresurarse a condenarla, les dijo:

"El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella." (Juan 8:7)

Uno por uno, desde los más ancianos hasta los más jóvenes, fueron dejando caer sus piedras y se marcharon, reconociendo su propia condición de pecado. Cuando todos se habían ido, Jesús le preguntó a la mujer:

"Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?" Ella respondió: "Ninguno, Señor". Entonces Jesús le dijo: "Ni yo te condeno; vete, y no peques más." (Juan 8:10-11)

Todos hemos estado ahí

Ahora imagina que tú eres esa mujer. No importa el pecado que cometiste, el mundo está listo para lapidarte. Las piedras de la crítica, el juicio humano, los chismes y la murmuración caen sobre ti. Pero Jesús llega y te rescata, te cubre con su gracia y te da una nueva oportunidad.

Si has recibido misericordia, ¿por qué te atreves a lanzar piedras contra otros que están en la misma situación en la que tú estuviste?

Muchos cristianos han olvidado de dónde los sacó Dios. Se convierten en jueces implacables, pero no recuerdan que una vez fueron pecadores necesitados de perdón.

"Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio." (Santiago 2:13)

Lecciones para nuestra vida

1.Antes de juzgar, examina tu propia vida.
Jesús enseñó que debemos sacar primero la viga de nuestro ojo antes de intentar sacar la paja del ojo de nuestro hermano (Mateo 7:3-5).

2.La justicia de Dios es diferente a la justicia humana.
Mientras los fariseos querían castigar, Jesús quería restaurar. Dios anhela que los pecadores se arrepientan, no que sean destruidos.

3.Si recibiste gracia, da gracia.
Si Jesús no te condenó, no condenes a otros. En vez de señalar con el dedo, ofrece una mano de ayuda.

4.No uses la verdad para destruir, sino para restaurar.
Decir la verdad sin amor es crueldad. Jesús habló con firmeza, pero con compasión.

5.No vuelvas al pecado.
Jesús le dijo a la mujer: "Vete, y no peques más". El perdón de Dios no es licencia para seguir pecando, sino una oportunidad para una nueva vida.

Conclusión

Todos hemos sido esa mujer, sorprendidos en nuestro pecado, listos para ser condenados. Pero Jesús nos salvó, nos limpió y nos dio una nueva oportunidad. Entonces, ¿por qué criticar y lapidar a otros? En lugar de arrojar piedras, extendamos la gracia de Cristo, porque así como Él nos perdonó, debemos perdonar y restaurar a otros.

"Sed misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso." (Lucas 6:36)

Pastor José Luis G.R

UN LUGAR PARA EL CANSADONo perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón.Hebreos 10.35¿Existe algo más frá...
15/11/2023

UN LUGAR PARA EL CANSADO

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón.
Hebreos 10.35

¿Existe algo más frágil que un caña cascada? Observa la caña cascada a la orilla del agua. Lo que fue un tallo esbelto y fuerte de hierba ribereña, está ahora doblada e inclinada.
¿Eres tú una caña cascada? ¿Ha pasado mucho tiempo desde que te erguías orgulloso?
Entonces algo ocurrió. Te sentiste herido…
por unas palabras ásperas
por la ira de un amigo
por la traición de tu cónyuge…
Una caña cascada… La sociedad sabe qué hacer contigo… El mundo te quebrará; el mundo te eliminará.
Pero los artistas de las Escrituras proclaman que Dios no lo hará. Pintado sobre un lienzo tras otro está el tierno toque de un Creador que tiene un sitio especial para los heridos y cansados del mundo. Un Dios que es amigo del corazón herido.la caña cascada a la orilla del agua. Lo que fue un tallo esbelto y fuerte de hierba ribereña, está ahora doblada e inclinada.
¿Eres tú una caña cascada? ¿Ha pasado mucho tiempo desde que te erguías orgulloso?
Entonces algo ocurrió. Te sentiste herido…
por unas palabras ásperas
por la ira de un amigo
por la traición de tu cónyuge…
Una caña cascada… La sociedad sabe qué hacer contigo… El mundo te quebrará; el mundo te eliminará.
Pero los artistas de las Escrituras proclaman que Dios no lo hará. Pintado sobre un lienzo tras otro está el tierno toque de un Creador que tiene un sitio especial para los heridos y cansados del mundo. Un Dios que es amigo del corazón herido.

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