08/09/2026
LUCAS 11:14-17
«“Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae.”
— Lucas 11:17»
¿Y si esta palabra también está hablando de nosotros?
A veces pensamos que la división solo existe cuando hay grandes peleas, pero también puede comenzar en el corazón: cuando dejamos de perdonar, cuando el orgullo nos impide pedir perdón, cuando preferimos tener la razón antes que conservar la paz.
Y poco a poco, lo que antes era amor se convierte en distancia. Lo que antes era unidad se convierte en silencio. Y lo que antes construíamos juntos comienza a debilitarse.
Pero Jesús nos recuerda algo que no podemos ignorar: una casa dividida no permanece firme.
Hoy, esta palabra nos invita a mirar hacia adentro. A preguntarnos si estamos construyendo o destruyendo con nuestras palabras, nuestras actitudes y nuestras decisiones.
Porque no se trata solamente de que haya paz en nuestra casa, sino de que Cristo sea el centro de ella.
Si hay algo que está rompiendo tu hogar, tus relaciones o tu corazón, no esperes a que la distancia sea más grande. Busca a Jesús. Perdona. Pide perdón. Vuelve a hablar con amor.
No permitas que el orgullo tenga la última palabra donde Dios todavía puede traer restauración.
🤍 Que hoy Jesús encuentre un corazón dispuesto a cambiar, una familia dispuesta a sanar y una vida dispuesta a volver a Él.
Donde Jesús gobierna, vuelve la paz.
🙏 Señor, restaura lo que está dividido, sana lo que está herido y enséñanos a vivir en unidad contigo y con los demás. Amén.