15/08/2026
VERBO Y TAMBIÉN SUSTANTIVO
¿Recuerdas que un famoso cantante nos dijo que Dios es verbo y no sustantivo?
Pues mira esto:
La Biblia presenta el amor como sustantivo y también como verbo.
Como sustantivo, describe lo que el amor es:
«Dios es amor.»
— 1 Juan 4:8
«El amor es sufrido, es benigno…»
— 1 Corintios 13:4-8
Pero también es verbo:
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…»
— Juan 3:16
El amor no es solo una definición. Es acción.
Es gracia en movimiento.
Es dar.
Es servir.
Es hacer bien.
Y aquí está lo que me confronta:
El amor ágape no depende de la persona amada, sino del que ama.
No siempre puedo controlar lo que siento, pero sí puedo decidir hacer lo que corresponde al amor.
Jesús dijo:
«Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis?»
— Lucas 6:32
Entonces:
El amor es sustantivo porque describe lo que somos.
El amor es verbo porque demuestra lo que hacemos.
No basta decir que amamos.
El amor tiene que tomar forma.
Perdonar.
Servir.
Dar.
Soportar.
Hacer bien.
Quizá no puedas controlar lo que sientes hoy por alguien.
Pero puedes decidir amarlo.
Y quizá, con el tiempo, los sentimientos aprendan a seguir a la decisión.