16/03/2019
“Un león entre ovejas”
Había una vez un campesino que vivía en esta villa y también era un pastor de ovejas. Un día llevó a pastar a sus ovejas, y mientras éstas pastaban, de pronto se escuchó un ruido extraño que provenía de algún lugar de la grama, el cual inicialmente sonó como un gatito. Llevado por la curiosidad, el viejo pastor fue a ver qué era lo que producía ese ruido insistente, y para su sorpresa, encontró a un solitario león cachorro temblando, obviamente apartado de su familia. Su primer pensamiento fue el peligro que sería si se acercaba demasiado al cachorro y regresaban en ese momento sus padres. Entonces, el hombre rápidamente dejó el área y observó a la distancia para ver si la mamá león o la manada estaban cerca. Sin embargo, después que atardeció y todavía no había actividad para asegurar al cachorro, el pastor decidió que, a su mejor juicio y por la seguridad y supervivencia del cachorro, se lo llevaría a su cabaña y cuidaría de él.
Por los siguientes ocho meses, el pastor de dio de comer a este cachorro con leche fresca y lo mantuvo caliente, a salvo y seguro en los límites protectores de la casa. Después que el cachorro creció en una juguetona y enérgica bola de músculos brillantes, lo llevaba a diario a pastar con las ovejas. El cachorro se convirtió en parte de la manada. Ellas lo aceptaron como a uno más y él actuaba como uno más de ellas. Pasados quince meses, el pequeño cachorro se convirtió en un león adolescente, pero actuaba, sonaba, respondía y se comportaba tal como una de las ovejas. En síntesis, el león se convirtió en una oveja por asociación. Se había despersonalizado y vino a ser como una de ellas.
EL LIDER ESCONDIDO EN USTED
En un día caluroso, despues de cuatro años, el pastor se sentó en una piedra, tomando refugio en la poca sombra que le podía proporcionar un árbol sin hojas. El estaba cuidando su rebaño mientras calmaban su sed en las quietas y fluyentes aguas de un río. El león, mientras tanto, y quien seguía pensando que era una oveja, las siguió para también beber agua. De pronto, justo al otro lado del río, apareció de entre las ramas y la espesa jungla, una gran bestia que el joven león jamás había visto. Las ovejas llenas de pánico y bajo el impulso del instinto de supervivencia, salieron del agua dirigiéndose hacia donde se encontraba el campesino, no pararon hasta que todas lograron estar seguras, amontonándose detrás de la cerca de un corral. Extrañamente, el cachorro quien ahora era un leon crecido, tambien estaba se amontonado con ellas, temblando de miedo.
EL LEÓN SE CONVIRTIÓ EN OVEJA POR ASOCIACIÓN
Mientras la manada luchaba por llegar a la seguridad de la finca, la bestia hizo un sonido tal, que hacía temblar el bosque. Cuando levantó su cabeza sobre las hierbas altas, el pastor pudo notar que en su hocico empapado de sangre, sostenía sostenía el cuerpo sin vida de una de sus ovejas. El hombre supo que el peligro había regresado al bosque.
Siete días sin más incidentes, y luego, mientras la manada pastaba, el joven león fue río abajo para beber agua. Mientras inclinaba su rostro, entró en pánico y corrió rápidamente hacia la seguridad de su casa. Las ovejas no corrieron, pero había en ellas una expresión del porque él había hecho eso, mientras el león se preguntaba porqué ellas no habían tratado de huir de la bestia como lo hizo él.
Después de un rato, el joven león regresó muy lentamente junto al rebaño, para después volver a beber agua. Una vez más, él vio a la bestia y se congeló de pánico ¡Era su propio reflejo! Mientras él intentaba comprender qué era lo que estaba viendo, de pronto la bestia salió de nuevo de entre la jungla. La manada salió desenfrenada hacia su casa, pero antes de que el joven león pudiera moverse, la bestia se paró en el agua frente a él emitiendo un sonido desafiante que cubría todo el bosque. Por un momento, el joven león sintió que su vida estaba a punto de terminar; pero entendió que no sólo estaba viendo a una bestia, sino a dos- una en el reflejo del agua y otra delante de él.
Su cabeza le daba vueltas por la confusión, mientras la bestia se acercaba como a diez pies de él y le gruñía cara a cara con atemorizante poder que parecía decirle: “Prueba, ven y sígueme”.
ÉL SINTIÓ EMOCIONES QUE NUNCA ANTES HABÍA EXPERIMENTADO
Mientras el temor controlaba al joven león, éste decidió intentar calmar a la bestia, tratando de imitar el mismo sonido; sin embargo, el único sonido que pudo emitir, fue el de una oveja. La bestia respondió con un sonido mucho más audible que parecía decirle: “Prueba otra vez”. Después de siete u ocho intentos, el joven león de pronto se escuchó a sí mismo emitiendo el mismo sonido que el de la bestia. Sintió emociones en su cuerpo que nunca antes había experimentado. Era como si estuviera viviendo una transformación total en su mente, cuerpo y espíritu.
De pronto, había en el río de la vida dos bestias gruñendose la una a la otra. Fue en ese momento, que el pastor vio algo que jamás olvidaría. Mientras los sonidos bestiales se extendía por todo el bosque, la bestia más grande paró, dándole la espalda al león joven, adentrándose en el bosque. Luego, se detuvo, miró al joven león y gruñó una vez más, como preguntándole: “¿Me sigues?” El joven león supo lo que ese gesto significaba, entendiendo que su día de decisión había llegado. El día de elegir, si continuar viviendo como una oveja o como lo que él acababa de descubrir de sí mismo. Él sabía que al tomar esta última decisión, significaba dejar la seguridad, la predecible y simple vida de la finca, y entrar a una temeraria, silvestre, indomada, impredecible y seguramente peligrosa vida de la jungla. Este era el día de convertirse en su verdadero yo, y dejar atrás la falsa imagen de su otra vida. Era la invitación para que una “oveja” por fin se hiciera el rey de la jungla. Era la oportunidad de que el cuerpo de león tomara posesión del espíritu de león.
Después de mirar un par de veces a su alrededor, el joven león le dio la espalda a la finca y a las ovejas con quienes él había vivido por largo tiempo. Siguió a la bestia hacia el bosque para finalmente convertirse en lo que él siempre había sido -un rey león.