10/06/2026
Este fin de semana tuvimos el privilegio de compartir una enriquecedora conferencia junto al ministerio ESI — Equipando Siervos Internacional.
A través de la Palabra fuimos confrontados y animados a recordar que el llamado cristiano no está marcado por la búsqueda del reconocimiento personal, sino por la fidelidad a Cristo. somos llamados a una vida de humildad, dependencia y servicio, reconociendo que todo lo que tenemos lo hemos recibido por gracia.
También consideramos la realidad de la vanidad de vivir y trabajar únicamente para las ganancias terrenales, acumulando para otros sin una perspectiva eterna, como advierte Eclesiastés.
De manera especial, meditamos en el carácter "cruciforme" de la vida cristiana. Seguir a Cristo implica ser conformados a la imagen de un Salvador crucificado. El sufrimiento por causa de Cristo no es una señal de abandono, sino un privilegio que Dios usa para formar nuestro carácter, fortalecer nuestra fe y mostrar Su poder en nuestra debilidad.
Creemos en un Cristo crucificado y resucitado, y por ello abrazamos con esperanza el llamado a negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y seguirle. Aun en medio de las pruebas, podemos decir con confianza: atribulados, pero no angustiados; derribados, pero no destruidos.
Damos gracias al Señor por este tiempo de enseñanza, comunión y edificación, y oramos para que el fruto de lo aprendido continúe produciendo una vida de servicio gozoso y fidelidad en cada iglesia local.