Hay 5 aspectos del texto que debemos tener en cuenta los cuales son parte
integral de un entendimiento apostólico de LA GRAN COMISIÓN para nuestros
tiempos y que alientan la formación de Coaliciones Apostólicas alrededor del
mundo:
1. UNA REVELACIÓN DE CRISTO (“Cuando le vieron…”)
Una mayor revelación de Jesús: todo nuevo comienzo de Dios a través de
los tiempos se da a partir de una “n
ueva” revelación de su propia persona;
la manifestación de Dios a individuos o a comunidades se da al mismo
nivel de revelación que él o ellos tengan - UNA REVELACIÓN MAYOR DE
JESÚS ATRAE SIEMPRE NIEVELES MAYORES DE MANIFESTACIÓN
SUYA. El Cuerpo de Cristo: resulta indispensable para este tiempo una genuina
revelación sobre el Cuerpo de Cristo. Cristo, el Hombre para la Ciudad: el diseño Divino es que la iglesia tiene
todo que ver con la ciudad, y su ámbito de autoridad es la ciudad. Estamos
viviendo los tiempos de la manifestación del Hombre, el cumplimiento del
deseo de Dios desde el principio; ahora ese Hombre es Su Cuerpo, la
Iglesia, un Organismo vivo que es la EXPRESIÓN MISMA DE CRISTO EN
LA TIERRA.
2. UNA PROFUNDA EXPERIENCIA DE ADORACIÓN E INTIMIDAD CON DIOS
(“…le adoraron… pero Él, acercándose…”)
Nos referimos al nivel de profundidad en el que tenemos un encuentro
con Dios; la Adoración debe ser entendida desde varias perspectivas:
La Adoración es una ACTITUD; (cara a cara). La Adoración es una EXPERIENCIA; hablamos de los tiempos o
momentos que dedicamos seriamente a adorar a Dios. La Adoración es una DEMOSTRACIÓN; implica actos de obediencia. La Adoración es una DIMENSIÓN; es un lugar que llamamos
adoración donde las dimensiones cambian, la ataduras de tiempo y
espacio pueden ser rotas, las cosas se ven desde la perspectiva del
Eterno, por tanto se ven desde la eternidad, otra dimensión. La Adoración es un INTERCAMBIO; en ella nosotros entregamos algo,
y allí mismo algo se nos da SUSTENTO, un intercambio de
GOBIERNO, un intercambio de PODER.
3. UNA VISIÓN DE REINO (“…Yo he recibido toda autoridad en el cielo y en la
tierra…”)
El corazón de la Gran Comisión: ella es un asunto de gobierno, llevar a
pueblos y naciones debajo del gobierno de Cristo, de modo que desde
ahora reciban ellos los beneficios de ese gobierno, y entren en un proceso
de TRANSFORMACIÓN que no cesará hasta que Cristo vuelva por
segunda vez. Cuando hablamos de visión de Reino nos referimos al alcance global e
integral del mensaje de la Palabra de Dios en el mundo; llevando a la
iglesia a una mentalidad de impacto, de avance, de progresión, de
transformación AQUÍ y AHORA. La visión de Reino habla de alcance global e integral con la Palabra, como
acabamos de decir; cuando hablamos de global nos referimos a una
visión que implica penetración a todo nivel y en todo lugar no escapa
ningún ámbito, desde el individuo hasta las instituciones y las estructuras sociales. Afirmamos que la misión de la iglesia, en esencia, es la
TRANSFORMACIÓN de la tierra.
4. UN LLAMADO A DISCIPULAR A LAS NACIONES (“… Por tanto, id y haced
discípulos entre todas las naciones…”
Hasta este momento, para la mayoría de la gente cristiana es en este
versículo donde comienza la Gran Comisión; este es un punto de vista
limitado, que a su vez ha limitado el desempeño de la iglesia. El verbo ir usado aquí, es en el griego poreuomai, que traduce de manera
literal atravesar; es importante enseñar que el concepto de la vida que
manejamos dividiendo el quehacer de los hombres entre SECULAR y
SAGRADO es INCORRECTO; esto va a desatar una fuerza
evangelizadora poderosa al soltar a nuestra gente de un concepto religioso
y estrictamente eclesiástico de su responsabilidad. Dios nos ha hecho el llamado de discipular naciones, y esto entendiendo
las diferentes maneras de ver lo que son naciones; no podemos
conformarnos simplemente con preparar individuos cuando tenemos la
posibilidad de hablarle a naciones completas para darles a conocer la
sabiduría de Dios (Efesios 3:10. La palabra naciones viene del griego ethnos; por un lado está el concepto
de nación desde el punto de vista de divisiones políticas, con sus fronteras
y demás; pero por otra parte está el concepto de naciones desde el punto
de vista de culturas, de grupos o comunidades afines, lo cual nos introduce
en un nuevo sentido de misión, ir a las culturas diferentes, cruzar sus
fronteras, y hacer de ellas discípulos. Tenemos un alto llamado que nos empuja a un nuevo sentido de las
misiones y de las naciones; somos llamados a ser DISCIPULADORES DE
NACIONES y a ello debemos apuntar también.
5. UN ASUNTO DE PROPUESTA (“…y enseñadlos a guardar todas las cosas
que os he mandado…”)
Dios es un Dios de Modelos; esta faceta Divina es muy notable cuando
Moisés recibe las instrucciones para edificar el tabernáculo (Éxodo 25:9,
40; 26:30). Un Modelo es definido como: ejemplo, plantilla, molde, parámetro a seguir,
un ideal, prototipo, patrón. Dios se compromete con sus Modelos,
quedando obligado a mostrarse por medio de los que de ellos sean
obedecidos, la idea es traer la luz de la revelación de Dios a los asuntos
relevantes y concretos de ciudades y naciones. El rol del ministerio apostólico es vital para el cumplimiento de la Gran Comisión
como ya la hemos explicado, es por ello que podemos decir:
Que desde los Evangelios Jesús juntó apóstoles, de manera que comenzó a
elaborar lo que podríamos llamar “redes apostólicas” o “equipos apostólicos”
(Mateo 10:5-8; Lucas 9:1-2)
Estos apóstoles tenían la orden de anunciar el Reino de Dios y la autoridad
para demostrar el poder de ese Reino
El modelo de las redes apostólicas o equipos apostólicos es una estrategia
de Dios para multiplicar la unción apostólica, de manera que esa unción
cumpla su propósito. Es bueno anotar también que apóstol no es un título, ni un
nombramiento. Lo central de la función apostólica y de las redes apostólicas es el
establecimiento del Reino, trayendo orden de Dios
Los apóstoles y las redes apostólicas son levantados por Dios entonces para:
o Traer revelación sobre el Reino de Dios
o Llevar a la iglesia a alcanzar su identidad y su destino
o Provocar impacto estructural en el ámbito de iglesias, comunidades,
ciudades y naciones enteras
o Conducir a la iglesia a una transformación en su mentalidad, actitud y
estructura que le permita ser la iglesia militante y transformadora que
Jesús declaró
o Traer gobierno de Dios a la iglesia y al mundo
o Expresar la paternidad de Dios y el beneficio de la cobertura espiritual
o Traer a la iglesia a una genuina unidad y orden
o Poner fundamento en la iglesia
o Conducir a la iglesia a un profundo encuentro con Jesús
o Dirigir a la iglesia y al mundo en los momentos proféticos de cambio de
Dios; la unción apostólica abre los procesos de transformación y los
dirige
o Establecer iglesias con visión apostólica y de Reino, que se conviertan
en plataformas apostólicas al mundo
Todo esto es lo que creo que un Equipo Apostólico debe expresar; obviamente
esto demanda que la base del mismo sea personas con un genuino llamado.