24/05/2026
Pentecostés no es solo una fiesta del calendario cristiano; es el momento en que la Iglesia nace realmente. Es cuando un grupo de discípulos asustados, encerrados en una habitación por miedo, se convierten en testigos valientes que salen a cambiar el mundo.
El viento y el fuego
En Hechos 2, el Espíritu Santo llega con viento impetuoso y lenguas de fuego. El viento habla de fuerza, de algo que no se puede controlar ni detener. El fuego habla de purificación y de pasión.
Dios no envió un susurro suave. Envió algo poderoso, visible y transformador. Porque lo que Él quiere hacer en nosotros no es un pequeño ajuste espiritual, sino una verdadera revolución interior.