26/08/2026
𝐄𝐋 𝐓𝐄𝐒𝐎𝐑𝐎 𝐐𝐔𝐄 𝐍𝐎 𝐒𝐄 𝐏𝐈𝐄𝐑𝐃𝐄
Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.
Mateo 19:21
Jesús no estaba simplemente hablando de dinero; estaba llegando al lugar más profundo del corazón de aquel joven. Había algo que poseía sus afectos, su seguridad y su identidad. Por eso, la invitación de Cristo fue radical: desprenderse de aquello que ocupaba el trono interior para poder seguirlo con libertad.
También nosotros podemos tener cosas que aparentemente poseemos, pero que en realidad terminan poseyéndonos. Dinero, comodidad, reconocimiento, planes personales, relaciones, posiciones o sueños pueden convertirse silenciosamente en tesoros que nos cuesta entregar. Jesús no nos llama a una vida vacía, sino a una vida con un tesoro superior: su presencia, su voluntad y una eternidad junto a Él.
Seguir a Cristo siempre implica soltar algo. Pero nunca perdemos cuando entregamos por obediencia lo que compite con Dios. Lo que dejamos en sus manos puede parecer grande hoy, pero es pequeño comparado con aquello que Él prepara para quienes deciden seguirlo sin reservas.
𝐑𝐄𝐕𝐈𝐒𝐀 𝐓𝐔 𝐓𝐄𝐒𝐎𝐑𝐎:
🔎 Pregúntate qué sería lo más difícil de entregar hoy si Jesús te lo pidiera.
💰 Revisa si tus posesiones están sirviendo a Dios o si están gobernando tus decisiones.
🤲 Comparte de manera concreta con alguien que esté atravesando necesidad.
🧭 Renuncia a una comodidad que esté frenando un acto claro de obediencia.
👣 Toma hoy una decisión práctica que demuestre que seguir a Jesús vale más que conservarlo todo.
𝐎𝐑𝐀𝐂𝐈Ó𝐍
Señor Jesús, examina mi corazón y muéstrame aquello a lo que me estoy aferrando más que a Ti. Dame la valentía para soltar lo que estorba mi obediencia, la generosidad para compartir con quienes necesitan ayuda y la fe para creer que ningún tesoro terrenal puede compararse con el privilegio de seguirte. Quiero que seas Tú mi mayor riqueza, mi seguridad y mi recompensa. Amén.
EL PODER DE LA PALABRA DE DIOS