04/04/2026
Los movimientos telúricos son impredecibles por la ciencia y por el hombre. Sin embargo se conoce, que suceden porque las placas de la tierra se van ajustando unas con otras y se produce el temblor. Todo esto ocurre sin que podamos verlo, sucede a muchos kilómetros de la superficie. Cuando hay algo que de pronto hace estremecer tu vida, y sientes que el mundo se te cae a pedazos, no puedes ver en el momento que placa de tu interior necesita ser ajustada, no logras analizar el alcance de este movimiento. Sabías que Jesús permite estos movimientos para realizar su obra salvadora en ti?. Jesús mueve el cielo entero para salvar un alma. Envía a sus ángeles y les ordena que cuiden de ti en ese temblor. La pérdida de un ser querido, la infidelidad de tu conyugue, el hijo que es adicto a una sustancia, la enfermedad incurable, la pérdida de alguna extremidad de tu cuerpo, un hogar donde no cesa la contienda, la pérdida del empleo, tu hijo o hija abusada sexualmente y todo aquello que no sabes por qué sucedió en tu vida son los temblores que desconoces como sucedieron. Sin embargo, debemos tener en cuenta primeramente que vivimos en un mundo de pecado, un mundo de dolor. Pero recuerda esto, Jesús a pesar de vivir en medio del pecado, no se contaminó con el porque tenía una vida de oración, siempre había tiempo para su Padre y compartía con Él. Jesús sabia cómo y cuando iba a terminar su vida, pero también confiaba que al pasar esa tribulación, iba a resucitar porque confiaba en las promesas de su Padre. El murió para luego resucitar. La tierra se estremeció por tan gloriosa promesa cumplida, Jesús venció a la muerte. Un ángel del cielo descendió y movió la piedra para que saliera de la tumba. No pienses que Jesús te va a dejar en la tumba del dolor, y la desesperanza, el enviara a sus ángeles para mover esa piedra. Esa situación que no te explicas logrará cambiar eso que necesitas perfeccionar. Vencer con la ayuda de Jesús. No dejes de orar, rogar, suplicar, implorar, no dejes de hablar con Dios ni un instante, eso te acercará al trono de la gracia salvadora y verás que todo tiene solución, hasta la muerte, por qué todo aquel que muere creyendo en Jesús, tendrá vida eternamente. Se paciente y fortalece cada día tu relación con Dios y verás que seras un vencedor para su honra y gloria.
Dios te bendiga
Oremos
Gracias Señor
Por tu vida, muerte y resurrección
Permíteme tener una vida de oración,
Que no me distraiga,
Y que a pesar de la circunstancia
Pueda estar gozoso porque tú estás conmigo
Ajusta mi carácter y hazme nacer de nuevo
Hazme una nueva criatura
En Jesús
Amén.