27/04/2026
Fue un Domingo Familiar verdaderamente poderoso, donde la presencia de Dios se manifestó de manera especial.
Corazones Rendidos y una expectativa viva por lo que Él iba a hacer.
La Palabra fue clara, directa y llena de vida, tocando lo más profundo de nuestro corazón.
Fue un tiempo donde Dios confrontó, sanó y restauró, recordándonos que su amor sigue transformando vidas y levantando al caído.
Muchas vidas fueron tocadas y transformadas: donde había tristeza, Dios trajo gozo; donde había carga, Él dio descanso; y donde había duda, Él afirmó su verdad.
Fue un día de decisiones, de volver al primer amor y de renovar el compromiso con Dios.
Sin duda, no salimos de la misma manera. Lo que Dios comenzó, Él lo perfeccionará.
Cada enseñanza deja semillas de fe, esperanza y propósito.🙌✨