25/08/2026
08/25/26.
POR LO DEMÁS, HERMANOS MÍOS, FORTALECEOS EN EL SEÑOR, Y EN EL PODER DE SU FUERZA. (EFESIOS 6:10).
Una tarde lluviosa mientras veía como caía el agua, el padre contó a su hijo lo siguiente: Un joven fue llamado por el ejército para que cumpliera con el deber de servir a su patria. Pero no entendía por qué lo convocaban pues sus condiciones no eran las mejores para desplegar todo el esfuerzo físico que aquello requería.
Pasaron los días y su mente se confundía, su cuerpo se llenaba de cansancio y su voz solo elevaba al cielo un sonido de auxilio. Una noche acostado en su cama pudo leer en el lateral de otra cama a su lado una frase que de inmediato le impactó: “Dios es amor”
Cuando aquel joven fue adulto, se dio cuenta de que su padre jamás le terminó la historia. Nunca le dijo que era él mismo quien debía aprovechar la enseñanza que su padre le daba; además, logró comprender que las personas jamás deben perder la fe en Dios.
Quizá en algún momento podamos sufrir carencia de fe debido a las pruebas que el enemigo constantemente nos pone: deficiencia en la salud, escasez de alimentos, conflictos en la familia, rebeldía de los hijos, falta de trabajo de los padres entre otras.
Pero no estamos solos, porque Cristo nos acompaña en cada palabra y obra que hacemos. Él está a nuestro lado para recordarnos que su amor mueve al mundo y que podemos alcanzar la vida eterna si creemos en Él
Como nuestro Salvador.
Cristo nunca falla ni agota su energía. Es nuestra fortaleza y el único camino para la vida eterna.
POR TANTO, TOMAD TODA LA ARMADURA DE DIOS, PARA QUE PODÁIS RESISTIR EN EL DÍA MALO, Y HABIENDO ACABADO TODO, ESTAR FIRMES. (EFESIOS 6:13).