Católico soy

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20/01/2023

testimonio católico Católico soy

19/01/2023
17/01/2023

las laudes miércoles 18 de enero 2023
Invitatorio
V. Señor, abre mis labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.

Antífona
Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría.
Se puede repetir la antífona
Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría.

HIMNO

Nacidos de la luz, hijos del día,
vamos hacia el Señor de la mañana.
Su claridad disipa nuestras sombras
y alegra y regocija nuestras almas.

Que nuestro Dios, el Padre de la gloria,
nos libre para siempre del pecado,
y podamos así g***r la herencia
que nos legó en su Hijo muy amado.

Honor y gloria a Dios, Padre celeste,
por medio de su Hijo Jesucristo,
y al Don de toda luz, el Santo Espíritu,
que vive por los siglos de los siglos. Amén.
Salmodia
ANTÍFONA 1
Dios mío, tus caminos son santos: ¿qué dios es grande como nuestro Dios?

Salmo 76
RECUERDO DEL PASADO GLORIOSO DE ISRAEL.

Alzo mi voz a Dios gritando,
alzo mi voz a Dios para que me oiga.

En mi angustia te busco, Señor mío;
de noche extiendo las manos sin descanso,
y mi alma rehúsa el consuelo.
Cuando me acuerdo de Dios, gimo,
y meditando me siento desfallecer.

Sujetas los párpados de mis ojos,
y la agitación no me deja hablar.
Repaso los días antiguos,
recuerdo los años remotos;
de noche lo pienso en mis adentros,
y meditándolo me pregunto:

¿Es que el Señor nos rechaza para siempre
y ya no volverá a favorecernos?
¿Se ha agotado ya su misericordia,
se ha terminado para siempre su promesa?
¿Es que Dios se ha olvidado de su bondad,
o la cólera cierra sus entrañas?

Y me digo: ¡Qué pena la mía!
¡Se ha cambiado la diestra del Altísimo!
Recuerdo las proezas del Señor;
sí, recuerdo tus antiguos portentos,
medito todas tus obras
y considero tus hazañas.

Dios mío, tus caminos son santos:
¿qué dios es grande como nuestro Dios?

Tú, ¡oh Dios!, haciendo maravillas,
mostraste tu poder a los pueblos;
con tu brazo rescataste a tu pueblo,
a los hijos de Jacob y de José.

Te vio el mar, ¡oh Dios!,
te vio el mar y tembló,
las olas se estremecieron.

Las nubes descargaban sus aguas,
retumbaban los nubarrones,
tus saetas zigzagueaban.

Rodaba el fragor de tu trueno,
los relámpagos deslumbraban el orbe,
la tierra retembló estremecida.

Tú te abriste camino por las aguas,
un vado por las aguas caudalosas,
y no quedaba rastro de tus huellas:

mientras guiabas a tu pueblo, como a un rebaño,
por la mano de Moisés y de Aarón.
Se dice Gloria al Padre.

Se puede repetir la antífona
Dios mío, tus caminos son santos: ¿qué dios es grande como nuestro Dios?

ANTÍFONA 2
Mi corazón se regocija por el Señor, que humilla y enaltece.

1 Sam 2, 1-10
ALEGRÍA DE LOS HUMILDES EN DIOS

Mi corazón se regocija por el Señor,
mi poder se exalta por Dios;
mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación.
No hay santo como el Señor,
no hay roca como nuestro Dios.

No multipliquéis discursos altivos,
no echéis por la boca arrogancias,
porque el Señor es un Dios que sabe;
él es quien pesa las acciones.
Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor;
los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos no tienen ya que trabajar;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos se marchita.
El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece.

Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria;
pues del Señor son los pilares de la tierra,
y sobre ellos afianzó el orbe.

Él guarda los pasos de sus amigos,
mientras los malvados perecen en las tinieblas,
porque el hombre no triunfa por su fuerza.

El Señor desbarata a sus contrarios,
el Altísimo truena desde el cielo,
el Señor juzga hasta el confín de la tierra.
Él da fuerza a su Rey,
exalta el poder de su Ungido.

Se dice Gloria al Padre.

Se puede repetir la antífona
Mi corazón se regocija por el Señor, que humilla y enaltece.

ANTÍFONA 3
El Señor reina, la tierra goza. †

Salmo 96
EL SEÑOR ES UN REY MAYOR QUE TODOS LOS DIOSES

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono.

Delante de él avanza fuego
abrasando en torno a los enemigos;
sus relámpagos deslumbran el orbe,
y, viéndolos, la tierra se estremece.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria.

Los que adoran estatuas se sonrojan,
los que ponen su orgullo en los ídolos;
ante él se postran todos los dioses.
Lo oye Sión, y se alegra,
se regocijan las ciudades de Judá
por tus sentencias, Señor;

porque tú eres, Señor,
altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses.

El Señor ama al que aborrece el mal,
protege la vida de sus fieles
y los libra de los malvados.

Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre.

Se dice Gloria al Padre.

Se puede repetir la antífona
El Señor reina, la tierra goza. †

LECTURA BREVE
Marcos 3, 1-6
RESPONSORIO BREVE
V. Bendigo al Señor en todo momento.
R. Bendigo al Señor en todo momento.

V. Su alabanza está siempre en mi boca.
R. En todo momento.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Bendigo al Señor en todo momento.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Antífona
Sirvamos al Señor con santidad todos nuestros días.

Cántico de Zacarías

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con
nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Se dice Gloria al Padre.

Se puede repetir la antífona.
Sirvamos al Señor con santidad todos nuestros días.

PRECES
Oremos a nuestro Señor Jesucristo, que prometió estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo, y digámosle confiados:
-Escúchanos, Señor.

Quédate con nosotros, Señor, durante este día:
-que la luz de tu gracia no conozca nunca el anochecer en nuestras vidas.

Que el trabajo de este día sea como una oblación sin defecto,
-y que sea agradable a tus ojos.

Que en todas nuestras palabras y acciones seamos hoy luz del mundo
-y sal de la tierra para cuantos nos traten.

Que la gracia del Espíritu Santo habite en nuestros corazones y resplandezcan nuestras obras
-para que así permanezcamos en tu amor y en tu alabanza.
Se pueden añadir algunas intenciones libres.
Terminemos nuestra oración diciendo juntos las palabras del Señor y pidiendo al Padre que nos libres de todo mal: Padre nuestro.
ORACIÓN
Envía, Señor, a nuestros corazones la abundancia de tu luz, para que, avanzando siempre por el camino de tus mandatos, nos veamos libres de todo error. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
CONCLUSIÓN
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

PRIMERA LECTURATú eres sacerdote eterno, según el rito de MelquisedecLectura de la carta a los Hebreos 7, 1-3. 15-17Herm...
17/01/2023

PRIMERA LECTURA
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec

Lectura de la carta a los Hebreos 7, 1-3. 15-17
Hermanos:

Melquisedec, rey de Salén, sacerdote del Dios altísimo, cuando Abrahán regresaba de derrotar a los reyes, lo abordó y lo bendijo, recibiendo de él el diezmo del botín.

Su nombre significa «rey de justicia», y lleva también el título de rey de Salén, es decir, «rey de paz».

Sin padre, sin madre, sin genealogía; no se menciona el principio de sus días ni el fin de su vida.

En virtud de esta semejanza con el Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.

Y esto resulta mucho más evidente si surge otro sacerdote a semejanza de Melquisedec, que lo sea no en virtud de una legislación carnal, sino en fuerza de una vida imperecedera; pues está atestiguado:

«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».

Salmo responsorial: Salmo 109, 1. 2. 3. 4 (R.: 4bc)
R. Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec.

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies». R.

Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos. R.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora». R.

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec». R.

Lectura del santo evangelio según san Marcos 3, 1-6

En aquel tiempo, entró Jesús otra vez en la sinagoga, y había allí un hombre con parálisis en un brazo. Estaban al acecho, para ver si curaba en sábado y acusarlo. Jesús le dijo al que tenía la parálisis:

—«Levántate y ponte ahí en medio».

Y a ellos les preguntó:

—«¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?».

Se quedaron callados. Echando en torno una mirada de ira, y dolido de su obstinación, le dijo al hombre:

—«Extiende el brazo».

Lo extendió y quedó restablecido.

En cuanto salieron de la sinagoga, los fariseos se pusieron a planear con los herodianos el modo de acabar con él.

Palabra del Señor.

Reflexión del día de hoy
¿Qué está permitido hacer el sábado?

Jesús ha comprendido la profundidad del mensaje de la Palabra de Dios. Porque el Sábado fue puesto por Dios para proteger al ser humano de la vorágine del consumismo, del deseo irrespetuoso de tener a costa de la vida del más pobre. Y es que en el Antiguo Testamento hay muchas normas que protegen al pobre, porque algunos poderosos siempre buscan explotar a quien más lo necesita.

Uno de esas realidades es el descanso. Una ley para descansar, para vivir la realidad familiar, para el ocio, para darle Gloria a Dios. Tener tiempo para escuchar la palabra y hablar de temas divinos. ¿Qué tal si nosotros hiciéramos lo propio? Que el Domingo, día de la resurrección del Señor nosotros lo dedicaramos a la evangelización y hablar de nuestro señor.

Pero los poderosos se habían aprovechado de esta norma para relativisarla, seguramente en el pueblo de Israel habrían muchísimas situaciones en las cuales los fariséos callaban ante la violación del sábado, ¿Por qué denunciar a Jesús por hacer el bien?

Por eso la pregunta: ¿Se puede hacer el bien o el mal? Una pregunta inteligente de Jesús, capciosa. Los hombres se quedan callados porque entienden que la misma tiene doble filo, cualquiera de las dos respuestas los meterá en poblemas.

¿Qué nos enseña el evangelio de hoy?

El evangelio de hoy nos enseña que algunas normas que son importantes, deben pasar por el debido discernimiento cristiano. Hay normas que puede colocarse en entredicho momentáneamente para salvar a una persona, para hacer el bien, porque en el corazón de la Palabra está Dios, pero en el Corazón de Dios está el ser humano.

P. José Luis Toro

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