16/07/2026
Cuando permitimos que el tome el control de nuestra vida, el caos comienza a transformarse en propósito. Él ordena nuestros pensamientos, guía nuestras decisiones y nos lleva a caminar conforme a la voluntad de Dios. No se trata de tener el control, sino de rendirlo a Aquel que conoce el mejor camino.
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.” — Romanos 8:14
Permite que el Espíritu Santo ordene tu vida y descubre la paz que solo Él puede dar.