Capilla Nuestra Señora de la Paz CESYP

Capilla Nuestra Señora de la Paz CESYP Lugar de culto y oración Católico ubicado en la Base Naval en el CESYP

03/09/2026

BUENOS DÍAS. LITURGIA DE LA PALABRA PARA HOY JUEVES 03 DE SEPTIEMBRE DE 2026.

SAN GREGORIO MAGNO.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 18-23

Hermanos:
Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio.

Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia». Y también: «El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos».

Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios.
PALABRA DE DIOS.

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 23, 1b-2. 3-4ab. 5-6
R/. Del Señor es la tierra y cuanto la llena.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Esta es la generación que busca al Señor,
que busca tu rostro, Dios de Jacob. R/.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Lucas 5, 1-11

En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes.

Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
«Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca».

Respondió Simón y dijo:
«Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».

Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo:
«Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador».

Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Y Jesús dijo a Simón:
«No temas; desde ahora serás pescador de hombres».

Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
PALABRA DEL SEÑOR.

REFLEXIÓN:
“Todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios”
Pablo comienza en este fragmento de la primera carta a los Corintios pidiendo que no se engañen a sí mismos juzgando según los criterios de la sabiduría humana, pues esa sabiduría es necedad ante Dios, y lo que interesa es que se hagan sabios según la sabiduría divina. No descarta la inteligencia y el conocimiento en sí, sino la actitud que pone la confianza en las propias capacidades, en el prestigio o en las escuelas filosóficas humanas como criterio último de verdad. Afirma que para alcanzar la verdadera sabiduría, el creyente debe estar dispuesto a parecer "necio" ante el mundo.

A continuación Señala directamente el problema de las divisiones en la iglesia. Los creyentes estaban formando bandos, jactándose de seguir a líderes específicos (a Pablo, a Pedro o a Apolo). Pablo reprende esta actitud advirtiendo que la pertenencia auténtica es solo a Cristo. Los líderes son solo servidores y administradores del misterio. Esta unidad en Cristo desactiva todo partidismo: si realmente somos “de Cristo”, no hay lugar para las divisiones.

“Todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios”. Pablo reafirma que hay un solo Señor, Cristo Jesús, porque sólo él es quien ha dado la vida generosamente para conseguir la salvación de todos. Todos participan de los bienes que Dios ha ofrecido al mundo. Ser de Cristo significa tener una relación especial con él, en virtud de la llamada recibida, de la Palabra escuchada, del don de la gracia acogida.

En resumen, este texto nos recuerda que el creyente está llamado a buscar la sabiduría que viene de Dios —no la gloria humana— y a construir la comunidad sobre la base de Cristo, único fundamento y Señor

“Dejando todo lo siguieron”
El pasaje de Lucas 5,1-11 presenta el relato de la llamada de los primeros discípulos. La escena comienza junto al lago, donde la gente se agolpaba para oír la Palabra de Dios. Jesús se sube a la barca de Simón, que había vuelto de la pesca, para enseñar a la gente. Tras la enseñanza, Jesús pide que lleven la barca mar adentro y echen de nuevo las redes.

En la respuesta de Simón se nota cansancio y desaliento: “¡Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada!”. Pedro sabe, como experto pescador, que no es razonable pescar de día y menos si ha fracasado la pesca en el tiempo oportuno que es la noche. Pero, confiando en la palabra de Jesús, vuelven a echar las redes. Y la pesca es tan abundante que las redes casi se rompen y las barcas están a punto de hundirse. Simón necesita la ayuda de Juan y de Santiago, que están en otra barca.

Ante esta manifestación del poder de Jesús, poder que viene del Dios Santo, Pedro descubre otro aspecto del Maestro: Jesús es Santo, pues Dios escucha siempre a los que cumplen su voluntad, es decir, a los santos. La experiencia de la proximidad de Dios en Jesús le hace percibir a Simón quién es: “¡Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador!”. Jesús aleja el miedo: “¡No temas!” Llama a Pedro y le compromete en la misión: “serás pescador de hombres”.

Entonces, “dejándolo todo, le siguieron”. La vocación, la llamada es iniciativa de Dios. Seguir a Jesús requiere abandonarlo todo, supone una conversión interior que se traduce en una radicalidad práctica. Es la decisión de dar prioridad a la presencia y proyecto de Jesús. Lucas subraya así que la comunidad cristiana nace de un encuentro personal con Cristo que transforma las tareas ordinarias en misión evangelizadora.

QUE TENGAS UN FELIZ Y BENDECIDO DÍA EN EL SEÑOR.

02/09/2026
02/09/2026
02/09/2026

BUENOS DIAS. LITURGIA DE LA PALABRA PARA HOY MIERCOLES 02 DE SEPTIEMBRE DE 2026.

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 3, 1-9

Hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Por eso, en vez de alimento sólido, os di a beber leche, pues todavía no estabais para más. Aunque tampoco lo estáis ahora, pues seguís siendo carnales. En efecto, mientras haya entre vosotros envidias y contiendas, ¿no es que seguís siendo carnales y que os comportáis al modo humano? Pues si uno dice «yo soy de Pablo» y otro, «yo de Apolo», ¿no os comportáis al modo humano?

En definitiva, ¿qué es Apolo y qué es Pablo? Servidores a través de los cuales accedisteis a la fe, y cada uno de ellos como el Señor le dio a entender. Yo planté, Apolo regó, pero fue Dios quien hizo crecer; de modo que, ni el que planta es nada, ni tampoco el que riega; sino Dios, que hace crecer. El que planta y el que riega son una misma cosa, si bien cada uno recibirá el salario según lo que haya trabajado. Nosotros somos colaboradores de Dios y vosotros, campo de Dios, edificio de Dios.
PALABRA DE DIOS.

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 32, 12-13. 14-15. 20-21
R/. Dichoso el pueblo que Dios se escogió como heredad.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres. R/.

Desde su morada observa
a todos los habitantes de la tierra:
él modeló cada corazón,
y comprende todas sus acciones. R/.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R/.

EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 4, 38-44

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en la casa de Simón.

La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le rogaron por ella.

El, inclinándose sobre ella, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles.

Al ponerse el sol, todos cuantos tenían enfermos con diversas dolencias se los llevaban, y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los iba curando.

De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban y decían:
«Tú eres el Hijo de Dios».

Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.

Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar desierto. La gente lo andaba buscando y, llegando donde estaba, intentaban retenerlo para que no se separara de ellos.

Pero él les dijo:
«Es necesario que proclame el reino de Dios también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado».

Y predicaba en las sinagogas de Judea.
PALABRA DEL SEÑOR.

REFLEXIÓN:
“Nosotros somos colaboradores de Dios y vosotros, campo de Dios”
La rivalidad entre diversos grupos de la comunidad de fe de Corinto es un signo, para san Pablo, de falta de crecimiento y de inmadurez. Los celos, las contiendas y las disensiones entre ellos demuestran lo que son, “niños en Cristo”.

La carnalidad de los corintios queda patente en las envidias y discordias que surgieron al exaltar una tendencia espiritual sobre otras, de su orgullo, de su disposición a creerse sabios y a juzgar a otros. El apóstol los condena tan fuertemente porque siendo cristianos, con todo lo que implica seguir a un crucificado, se conducían según los valores de su sociedad, muy competitiva e individualista, orientada a la superación de unos sobre otros, sin importar lo que pasaba con los de abajo.

Los líderes son servidores, no competidores. El mismo Pablo, siendo fundador, no asume un lugar de preeminencia se hace siervo, eso es todo. Ese es el rango más alto posible en la Iglesia, no hay necesidad de competencia o rivalidad. Todos somos siervos de Cristo, estamos en cooperación. Una de las glorias de la Iglesia es que nadie hace la misma cosa. Diferentes pero trabajando unidos por un proyecto común.

Sólo Dios da el crecimiento. Sólo Dios abre la mente, cambia el corazón y hace a la gente distinta. Porque la Iglesia es una construcción de Dios únicamente, la tierra de cultivo y el edificio que son solamente suyos. La única ambición de cada líder-servidor debe de ser la de glorificar a Dios mediante la promoción de vida de todos y la capacitación para desarrollar sus propios dones. No se trata de enseñanzas rivales sino de ministerios distintos, todos necesarios para la vida comunitaria. En cada ministro y en cada ministerio, Dios es el que está a la obra.

“Es necesario que proclame el reino de Dios”
Jesús entra a la casa de Simón y la convierte en un santuario. No trae discursos largos: se inclina, reprende la fiebre y levanta a la suegra de Simón. Llama la atención el verbo “increpar” a la fiebre, el mismo tono con que enfrenta a los demonios. La enfermedad aparece como una fuerza que desordena la vida; el Reino, como una autoridad que restaura la armonía. El signo de que la sanación es real no es el espectáculo, sino la diaconía. La vida recobrada se verifica en servicio, no en autocelebración.

Al ponerse el sol la ciudad entera llega con su miseria a cuestas. Jesús no hace una cura masiva desde lejos impone las manos sobre cada uno. El reino tiene escala de rostro. No somos un caso en una multitud; somos un encuentro irrepetible. La santidad de Jesús no es burbuja que evita el contacto, sino una pureza que toca y purifica. Los demonios lo reconocen y gritan su identidad pero Jesús los silencia.

Rehúsa la fama fácil, el atajo del poder, las definiciones sin cruz. Hay una pedagogía del silencio: la identidad del Hijo se revelará en el tiempo del Padre, al ritmo del amor, no al ritmo del sensacionalismo espiritual. Amanece y Jesús se va a un lugar desierto. La compasión del día anterior desemboca en la soledad orante. De ese silencio nace el “es necesario” que ordena su marcha. La gente quiere fijarlo donde funcionó, pero Él se mueve hacia donde el Reino aún no ha sonado. Entre la casa, la plaza, el desierto y el camino, se dibuja la geografía del discípulo: intimidad que cura, misericordia que toca, oración que discierne, misión que se expande.

El Mesías no viene a instalarse en nuestras zonas de confort, sino a encender un movimiento: de la curación a la misión, de lo privado a lo público, de lo sabido a lo que aún espera una palabra de vida. Porque donde El pasa, la historia no se detiene: comienza.

QUE TENGAS UN FELIZ Y BENDECIDO DÍA EN EL SEÑOR.

01/09/2026

BUENOS DÍAS. LITURGIA DE LA PALABRA PARA HOY MARTES 01 DE SEPTIEMBRE DE 2026.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2, 10b-16

Hermanos:
El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios. Pues, ¿quién conoce lo íntimo del hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Del mismo modo, lo íntimo de Dios lo conoce solo el Espíritu de Dios.

Pero nosotros hemos recibido un Espíritu que no es del mundo; es el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos los dones que de Dios recibimos.

Cuando explicamos verdades espirituales a hombres de espíritu, no las exponemos en el lenguaje que enseña el saber humano, sino en el que enseña el Espíritu. Pues el hombre natural no capta lo que es propio del Espíritu de Dios, le parece una necedad; no es capaz de percibirlo, porque solo se puede juzgar con el criterio del Espíritu. En cambio, el hombre espiritual lo juzga todo, mientras que él no está sujeto al juicio de nadie. «Quién ha conocido la mente del Señor para poder instruirlo?». Pues bien, nosotros tenemos la mente de Cristo.
PALABRA DE DIOS.

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 144, 8-9. 10-11. 12-13ab. 13cd-14
R/. El Señor es justo en todos sus caminos.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R/.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R/.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Lucas 4, 31-37

En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba.

Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad.

Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz:
«¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».

Pero Jesús le increpó diciendo:
«¡Cállate y sal de él!».

Entonces el demonio, tirando al hombre por tierra en medio de la gente, salió sin hacerle daño.

Quedaron todos asombrados y comentaban entre sí:
«¿Qué clase de palabra es esta? Pues da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen».

Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca.
PALABRA DEL SEÑOR.

REFLEXIÓN:
“El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios”
Esta frase entiendo que es clave para poder determinar lo que San Pablo quiere transmitir a los cristianos de la comunidad de Corinto. Él ha tenido una profunda experiencia de Cristo camino de Damasco: de perseguidor de cristianos se convierte en apóstol. No ha sido solo una visión, sino una auténtica iluminación obra del Espíritu Santo. Por eso sus palabras no son teóricas, sino experiencia viva de como Dios actúa en nosotros.

Pero hay otra, al final, que nos puede servir muy especialmente a nosotros, cristianos del siglo XXI, a quienes también se dirige el Señor por mediación de Pablo: «nosotros tenemos la mente de Cristo». Por el bautismo, el Espíritu Santo nos comunica la Gracia, es decir, la propia Vida de Dios y, con ella, su «mente», su «corazón» que nos acompaña desde entonces en el camino de nuestra vida. Pero no basta con saberlo o creerlo desde una fe teórica. Es preciso abrirse a la Gracia que actúa en nosotros y convertirnos en apóstoles de Cristo.

“Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad”
La reciente visita del papa León XIV a España y, muy especialmente, sus palabras, nacidas de la Verdad del Evangelio, no han dejado a nadie indiferente. Y es que hay autoridad que obliga simplemente a actuar como se te indica y autoridad que te convence no solo por las palabras sino por el ejemplo de quien la ejerce. Y así es la de Jesús en el Evangelio.

El Señor no deja a nadie indiferente. Dios se hace presente no solo en sus discursos sino en su vida de cada día. Contra él nada ni nadie puede. Ni aún los espíritus malignos, esos que minaban la vida de aquel hombre de la sinagoga y de tantas y tantas personas que experimentan el mal en su vida y en la de tantos que les rodean.

Jesús asombra, genera fama, seguidores… pero sobre todo hace presente en sus palabras de Vida y de Verdad, en su entrega amorosa y sin condiciones a los hombres que Dios está con él, que su persona es un referente de sentido entonces y ahora para una humanidad anclada en una encrucijada y de la que no sabe salir.



TEXTO PARA LA REFLEXIÓN
«Una lectura atenta de la historia lo confirma. Incluso en las noches más oscuras, el Señor suscita hombres y mujeres capaces de no resignarse y de perseverar en el bien: personas que protegen a los frágiles y abren caminos de reconciliación. La memoria de los santos y de los justos, de los constructores de paz a menudo olvidados, muestra que la gracia no elimina el conflicto con un gesto mágico, sino que genera una resistencia activa al mal y una creatividad sorprendente en el bien. Los cristianos ven las tinieblas y las llaman por su nombre, pero no se quedan paralizados contemplándolas: conocen la luz y saben que las tinieblas no la recibieron y no pueden vencerla (cf. Jn 1,5). Por eso, sirven al bien incluso donde el dolor parece tener la última palabra, sostenidos por una esperanza teologal que da a la realidad un horizonte y una dirección.»

QUE TENGAS UN FELIZ Y BENDECIDO DÍA EN EL SEÑOR Y EN MARÍA SANTISIMA NUESTRA MADRE CELESTIAL.
FELIZ MES DE LA PAZ. FELIZ MES DEL AMOR Y LA AMISTAD. FELIZ MES DE LA PALABRA DE DIOS.

29/08/2026

BUENOS DIAS. LITURGIA DE LA PALABRA PARA HOY SÁBADO 29 DE AGOSTO DE 2026.

EL MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 26-31

Fijaos en vuestra asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos
aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso.
Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor.
A él se debe que vosotros estéis en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención.
Y así —como está escrito—: «el que se gloríe, que se gloríe en el Señor».
PALABRA DE DIOS.

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 32, 12-13. 18-19. 20-21
R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres. R/.

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R/.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 17-29

En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado.
El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano.
Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto.
La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:
«Pídeme lo que quieras, que te lo daré».
Y le juró:
«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».
Ella salió a preguntarle a su madre:
«¿Qué le pido?».
La madre le contestó:
«La cabeza de Juan el Bautista».
Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.
Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.
PALABRA DEL SEÑOR.

REFLEXIÓN:
“El que se gloríe, que se gloríe en el señor”
San Pablo en su carta a los corintios muestra la raíz del seguimiento desde el planteamiento de dos escenarios en los que en más de una ocasión nos podemos perder si no lo tenemos claro.

El plano de la realidad que nos presenta la sociedad: con el éxito, poder, reconocimiento personal, el individualismo, que busca un éxito en la persona humana basado en dominio o autoridad que esta pueda llegar a ejercer.

La otra escena es la realidad divina. La que pone la mirada en Dios y se experimenta la acción fecunda del Espíritu Santo sobre la pobreza de tu realidad personal.

El primer planteamiento, va a dar lugar a un seguimiento de Cristo basado en el cumplimiento de preceptos, normas, leyes, que nos llevan a la imagen de un Dios castigador y genera en nosotros el escrúpulo por el cumplimiento.

La otra dimensión nos abre a vivir el seguimiento de Cristo desde la acción de gracias, cayendo en la cuenta de que todo es puro don de Dios. De este modo, no buscas el aplauso fácil, que te echen incienso o ser la última «Coca-Cola» del desierto. Si no que tu sabiduría, justicia, santificación, redención, es el mismo Cristo y buscas que otros descubran ese tesoro para dar gloria a Dios por ello.

“Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo”
La figura de san Juan Bautista está íntimamente unida a la de Jesús. Podríamos decir que es el "vocero" del Dios con nosotros: "Yo soy la voz que grita en el desierto: Allanad el camino del Señor" (Jn 1,23). Y, esencialmente, la predicación, coherencia de vida, fidelidad a Cristo, y una misión centrada en el bautismo, llevan precisamente a que esto tome cuerpo y haga el efecto necesario en la conciencia del mismo rey Herodes.

La fama de Jesús comienza a abrirse paso y a romper las fronteras de lo estrictamente familiar, amigos y pequeños grupos religiosos. Herodes se plantea: ¿Quién es Jesús? Si es un profeta o incluso el Bautista a quien él mismo mandó decapitar. Por ello, el eco de la voz del que ha anunciado a Cristo, ha resonado con fuerza y la onda expansiva remueve el interior del rey. La misión de la predicación ha dado frutos.

El escenario que nos presenta el evangelista Marcos pone de relieve toda una trama corrupta de poder, relajación de la moral, adulterio, en la que todo vale y todo se justifica para que puedas seguir en la cresta de la ola. Conspiración o complot para acallar las voces de los que incomodan, de los que denuncian, de los que dicen la verdad.

Se ve muy claro en la definición los rasgos de uno y otro personaje.

El rey Herodes que tiene todo el poder de su mano. Vive en adulterio con la mujer de su hermano Filipo. Reúne en su palacio a gentes de alta alcurnia con la que banquetea entre lujos y pompas de bailes exóticos. Con la capacidad de quitarse de en medio las voces disonantes que no le bailan el compás. Sin embargo, es una persona vacía y sin criterios propios. Admira a Juan, lo escucha con gusto, incluso lo respeta. Sin embargo, el mensaje no llega a calar profundo porque el rey está hueco, se deja llevar por el qué dirán.

De Juan se dice hombre justo y santo. Definición sublime. De la que la sociedad no hace bandera y que ya se perdió ese ideal de persona que con el simple gesto de estrechar la mano se cerraban los contratos de la vida: el dar la «Palabra» de hombre, y no había situación que cambiase ni una coma de lo que se había pactado. La voz de Juan suena. Denuncia que están aletargados y que no conocen a Cristo: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Jn 1,29). Juan es consciente de no ser digno de desatarle la correa de las sandalias, trabajo que solo hacen los esclavos. Ya que para Juan, ante Jesús, todo pierde valor: palacio, riquezas, poder, juergas… Por ello, el eco de la denuncia inquieta, desestabiliza e incómoda, pero la verdad te hace libre.

La predicación del Bautista golpea seriamente al rey. Hace el efecto necesario, que es reflexionar sobre la figura de Jesús.

El que de un estado de tiniebla puedas llegar a plantearte el sentido pleno que tiene tu vida. Que puedas conocer la riqueza insondable que es Jesucristo como Camino, Verdad y Vida. Como fuente de amor y proyecto de amistad personal. Por ello, el que parecía en el escenario el más débil y pequeño acaba siendo el instrumento por el cual el Señor hace posible que el rey cuestione su actitud. Degollado pero su voz no la calló el poder corrupto del momento.

QUE TENGAS UN FELIZ Y BENDECIDO DÍA EN EL SEÑOR Y EN MARÍA SANTISIMA NUESTRA MADRE CELESTIAL.

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