26/07/2026
Queremos destacar que nuestra hermana Antonia Vidal fue una de nuestras primeras miembras de nuestra iglesia. Después de la pandemia del Covid, decidimos reunirnos como iglesia después de que nuestro pastor Rennys, su esposa Gloria, su hijo Luis Daniel y Jonathan Neil, con una carreta llevando bocina, guitarra, atril, paral y micrófonos recorrieran todas las noches durante toda la pandemia llevando una palabra de aliento, de esperanza y de fe a todas las familias del barrio Las Peronillas. Pasado un tiempo se unieron a esta hermosa labor sus hijos Renny Daniel y Daniel David, quienes regresaron en plena pandemia de Medellín.
En ese proceso de predicaciones, y de muchas que tuvimos en el sector donde vivía Toña, ella fue conociéndonos y después de la pandemia decidimos comenzar este proyecto de iglesia llamado UN NUEVO COMIENZO el día 13 de septiembre de 2020.
Y Toña fue la primera en llegar ese día, aliviando la ansiedad y los temores que teníamos al iniciar este proyecto. Luego llegaron las otras perlas y diamantes que Dios nos dio y con las cuales se consolidó nuestra iglesia.
Desde ese primer culto hasta el día de su partida, Toña nos acompañó, nos amó y nos respaldó en todo.
El puesto de Toña ha permanecido vacío desde el día en que le tocó viajar a Barranquilla por razones de salud.
Hasta allá, a la clínica en Barranquilla, nuestro pastor la visitó en nombre de todos los hermanos y hermanas de la iglesia. Su presencia fue nuestra presencia y su abrazo fue el abrazo de esta hermosa familia, que la amó y la seguirá amando hasta que estemos todos juntos al lado de Jesús.
Lo que él y nosotros la iglesia no esperabamos fuera que su partida sería tan rapido.
Nuestro corazón esta lleno de una tristeza profunda porque sabemos que su puesto en la iglesia seguirá vacío, pues Toña no podrá ser reemplazada por nadie.
Hoy nuestro Servicio de Escuela Dominical se hará en memoria de nuestra hermana Antonia Vidal, que para nosotros será siempre Toña.
Le damos gracias a nuestro Padre del Cielo de habernos dado el privilegio de ser su segunda familia y a Toña le agradecemos de habernos amado, escogido y respaldado como su iglesia.
A su esposo, sus hijos, sus hijas, nietos y nietas les acompañamos en su dolor y oramos para que Dios les de el consuelo en estos momentos de tristeza.