22/05/2026
Abogada de lo Imposible
Este arreglo patronal, nace de una contemplación profunda de los cinco estados de vida que recorrió Santa Rita de Cascia —hija, esposa, madre, viuda y religiosa— como camino de santificación progresiva que la hizo merecedora, ante la Iglesia y el pueblo fiel, del título que el tiempo le ha consagrado: *la Santa de los Imposibles*.
La tradición recuerda que, cuando su madre le narraba la Pasión del Señor, debía interrumpir el relato ante las lágrimas incontenibles de la pequeña Margarita. Años después, aquella niña tocada por la compasión se arrodillaría ante su esposo Pablo, quien llegó ebrio a casa y la encontró orando el Santo Rosario por su conversión: semilla silenciosa de una transformación que Dios haría fructificar. Cuando sus hijos quisieron vengar la muerte de su padre, Rita los entregó al Señor con una súplica que revela toda su grandeza: prefería verlos morir en gracia antes que vivir manchados de pecado mortal. Ya en el convento agustino, asumía penitencias ajenas —incluso el pequeño flagelo, práctica de piedad propia de su época— por quienes acudían a pedirle intercesión, cargando sobre sí el peso de dolores que no eran suyos.
**Las cuatro dimensiones del arreglo**
La **base** está compuesta por cristales con arabescos dorados, evocación directa de los misterios dolorosos del Rosario y de la meditación constante que Rita sostuvo sobre la Pasión de su Señor. En la parte inferior, piedras de cristal dispuestas en forma de cadenas representan las súplicas e intenciones que ella eleva ante Dios en nombre de quienes imploran su intercesión; cadenas que ascienden y encuentran su destino en los cinco retablos de los misterios dolorosos.
Los **candelabros** en forma de cola —tan propios del ornamento litúrgico español— representan las oraciones que nosotros, sus devotos, elevamos hacia ella, quien a su vez nos conduce al centro mismo del arreglo: la **aureola**. Signo que la Iglesia reserva a sus santos para proclamar su santidad, esta pieza es réplica fiel de la que la imagen porta cada año en su fiesta patronal. Está compuesta por una corona de espinas, filigrana del arte sacro, y en su centro una margarita: homenaje al nombre de pila de la santa. Ella es ejemplo de lo que nuestra arquidiócesis propone como horizonte pastoral de este año: asumir el bautismo, seguir a Cristo con fidelidad, y vivir la vida cristiana hasta sus últimas consecuencias.
El **hábito** de la imagen lleva bordada una cruz —signo primero de su santidad— recamada en cristales artesanales, cada uno de los cuales representa un milagro o gracia recibida por algún devoto fiel. Las **rosas rojas**, tradición viva de nuestro municipio, coronan el conjunto; y una de ellas se ofrece esta vez por la paz, la reconciliación y el bienestar de las familias que hoy más lo necesitan.
**Ficha técnica**
Diseño y florista: *Andrés Parejo Jiménez*
Aureola interior: *Brayan Sierra*
Estructura: *Luis Noriega*
Técnico electricista: *Farid Jiménez*
Arreglo donado por la familia *Caballero Conrado*
Vestuario de la imagen: *Vera Nigro Padilla y familia*