IASD HOREB - Pupiales, Nariño-Colombia

IASD HOREB - Pupiales, Nariño-Colombia Sitio de la IASD Horeb de Pupiales (Nariño) para la divulgación del Mensaje de los Tres Ángeles. ¡Prepárate, Cristo viene!

‼️𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗰𝗶𝗲𝗹𝗼 𝗱𝗲𝘁𝘂𝘃𝗼 𝗲𝗹 𝘀𝗮𝗰𝗿𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗼‼️"𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗝𝗲𝘀𝘂́𝘀 𝗵𝘂𝗯𝗼 𝘁𝗼𝗺𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝘃𝗶𝗻𝗮𝗴𝗿𝗲, 𝗱𝗶𝗷𝗼: 𝗖𝗼𝗻𝘀𝘂𝗺𝗮𝗱𝗼 𝗲𝘀. 𝗬 𝗵𝗮𝗯𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗶𝗻𝗰𝗹𝗶𝗻𝗮𝗱𝗼 ...
05/05/2026

‼️𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗰𝗶𝗲𝗹𝗼 𝗱𝗲𝘁𝘂𝘃𝗼 𝗲𝗹 𝘀𝗮𝗰𝗿𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗼‼️

"𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗝𝗲𝘀𝘂́𝘀 𝗵𝘂𝗯𝗼 𝘁𝗼𝗺𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝘃𝗶𝗻𝗮𝗴𝗿𝗲, 𝗱𝗶𝗷𝗼: 𝗖𝗼𝗻𝘀𝘂𝗺𝗮𝗱𝗼 𝗲𝘀. 𝗬 𝗵𝗮𝗯𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗶𝗻𝗰𝗹𝗶𝗻𝗮𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝗰𝗮𝗯𝗲𝘇𝗮, 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲𝗴𝗼́ 𝗲𝗹 𝗲𝘀𝗽𝗶́𝗿𝗶𝘁𝘂." 𝗝𝘂𝗮𝗻 𝟭𝟵:𝟯𝟬.

𝗡𝘂𝗻𝗰𝗮 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗵𝗮𝗯𝗶́𝗮 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝘁𝗶𝗲𝗿𝗿𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗲𝘀𝗰𝗲𝗻𝗮 𝘁𝗮𝗹. 𝗟𝗮 𝗺𝘂𝗹𝘁𝗶𝘁𝘂𝗱 𝗽𝗲𝗿𝗺𝗮𝗻𝗲𝗰𝗶́𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮𝗱𝗮, 𝘆 𝗰𝗼𝗻 𝗮𝗹𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗲𝗻 𝘀𝘂𝘀𝗽𝗲𝗻𝘀𝗼 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗯𝗮 𝗮𝗹 𝗦𝗮𝗹𝘃𝗮𝗱𝗼𝗿. 𝗢𝘁𝗿𝗮 𝘃𝗲𝘇 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗲𝗻𝗱𝗶𝗲𝗿𝗼𝗻 𝘁𝗶𝗻𝗶𝗲𝗯𝗹𝗮𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗮 𝘁𝗶𝗲𝗿𝗿𝗮 𝘆 𝘀𝗲 𝗼𝘆𝗼́ 𝘂𝗻 𝗿𝗼𝗻𝗰𝗼 𝗳𝗿𝗮𝗴𝗼𝗿, 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗱𝗲 𝘂𝗻 𝗳𝘂𝗲𝗿𝘁𝗲 𝘁𝗿𝘂𝗲𝗻𝗼. 𝗦𝗲 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗷𝗼 𝘂𝗻 𝘃𝗶𝗼𝗹𝗲𝗻𝘁𝗼 𝘁𝗲𝗿𝗿𝗲𝗺𝗼𝘁𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗶𝘇𝗼 𝗰𝗮𝗲𝗿 𝗮 𝗹𝗮 𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗮 𝗺𝗼𝗻𝘁𝗼𝗻𝗲𝘀. 𝗦𝗶𝗴𝘂𝗶𝗼́ 𝗹𝗮 𝗺𝗮́𝘀 𝗳𝗿𝗲𝗻𝗲́𝘁𝗶𝗰𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗳𝘂𝘀𝗶𝗼́𝗻 𝘆 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗲𝗿𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻. 𝗘𝗻 𝗹𝗮𝘀 𝗺𝗼𝗻𝘁𝗮𝗻̃𝗮𝘀 𝗰𝗶𝗿𝗰𝘂𝗻𝗱𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝘀𝗲 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗿𝗼𝗰𝗮𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗯𝗮𝗷𝗮𝗿𝗼𝗻 𝗰𝗼𝗻 𝗳𝗿𝗮𝗴𝗼𝗿 𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗹𝗹𝗮𝗻𝘂𝗿𝗮𝘀. 𝗦𝗲 𝗮𝗯𝗿𝗶𝗲𝗿𝗼𝗻 𝘀𝗲𝗽𝘂𝗹𝗰𝗿𝗼𝘀 𝘆 𝗹𝗼𝘀 𝗺𝘂𝗲𝗿𝘁𝗼𝘀 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗮𝗿𝗿𝗼𝗷𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝘀𝘂𝘀 𝘁𝘂𝗺𝗯𝗮𝘀. 𝗟𝗮 𝗰𝗿𝗲𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗽𝗮𝗿𝗲𝗰𝗶́𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗲𝗺𝗲𝗰𝗲𝗿𝘀𝗲 𝗵𝗮𝘀𝘁𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗮́𝘁𝗼𝗺𝗼𝘀. 𝗣𝗿𝗶́𝗻𝗰𝗶𝗽𝗲𝘀, 𝘀𝗼𝗹𝗱𝗮𝗱𝗼𝘀, 𝘃𝗲𝗿𝗱𝘂𝗴𝗼𝘀 𝘆 𝗽𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼 𝘆𝗮𝗰𝗶́𝗮𝗻 𝗽𝗼𝘀𝘁𝗿𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝘀𝘂𝗲𝗹𝗼.

𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗼𝘀 𝗹𝗮𝗯𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗖𝗿𝗶𝘀𝘁𝗼 𝗲𝘅𝗵𝗮𝗹𝗮𝗿𝗼𝗻 𝗲𝗹 𝗳𝘂𝗲𝗿𝘁𝗲 𝗰𝗹𝗮𝗺𝗼𝗿: “𝗖𝗼𝗻𝘀𝘂𝗺𝗮𝗱𝗼 𝗲𝘀,” 𝗹𝗼𝘀 𝘀𝗮𝗰𝗲𝗿𝗱𝗼𝘁𝗲𝘀 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮𝗻 𝗼𝗳𝗶𝗰𝗶𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝘁𝗲𝗺𝗽𝗹𝗼. 𝗘𝗿𝗮 𝗹𝗮 𝗵𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝘀𝗮𝗰𝗿𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗼 𝘃𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝘁𝗶𝗻𝗼. 𝗛𝗮𝗯𝗶́𝗮𝗻 𝘁𝗿𝗮𝗶́𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗰𝗼𝗿𝗱𝗲𝗿𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗿𝗲𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗮 𝗖𝗿𝗶𝘀𝘁𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗺𝗮𝘁𝗮𝗿𝗹𝗼. 𝗔𝘁𝗮𝘃𝗶𝗮𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝘀𝘂𝘀 𝘃𝗲𝘀𝘁𝗶𝗱𝘂𝗿𝗮𝘀 𝘀𝗶𝗴𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝘁𝗶𝘃𝗮𝘀 𝘆 𝗵𝗲𝗿𝗺𝗼𝘀𝗮𝘀, 𝗲𝗹 𝘀𝗮𝗰𝗲𝗿𝗱𝗼𝘁𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝗹 𝗰𝘂𝗰𝗵𝗶𝗹𝗹𝗼 𝗹𝗲𝘃𝗮𝗻𝘁𝗮𝗱𝗼, 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗔𝗯𝗿𝗮𝗵𝗮́𝗻 𝗮 𝗽𝘂𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝘁𝗮𝗿 𝗮 𝘀𝘂 𝗵𝗶𝗷𝗼. 𝗖𝗼𝗻 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗻𝘀𝗼 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗲́𝘀, 𝗲𝗹 𝗽𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗻𝗱𝗼. 𝗣𝗲𝗿𝗼 𝗹𝗮 𝘁𝗶𝗲𝗿𝗿𝗮 𝘁𝗲𝗺𝗯𝗹𝗼́ 𝘆 𝘀𝗲 𝗮𝗴𝗶𝘁𝗼́; 𝗽𝗼𝗿𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗦𝗲𝗻̃𝗼𝗿 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼 𝘀𝗲 𝗮𝗰𝗲𝗿𝗰𝗮𝗯𝗮. 𝗖𝗼𝗻 𝘂𝗻 𝗿𝘂𝗶𝗱𝗼 𝗱𝗲𝘀𝗴𝗮𝗿𝗿𝗮𝗱𝗼𝗿, 𝗲𝗹 𝘃𝗲𝗹𝗼 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼𝗿 𝗱𝗲𝗹 𝘁𝗲𝗺𝗽𝗹𝗼 𝗳𝘂𝗲 𝗿𝗮𝘀𝗴𝗮𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝗿𝗿𝗶𝗯𝗮 𝗮𝗯𝗮𝗷𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝗺𝗮𝗻𝗼 𝗶𝗻𝘃𝗶𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲, 𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗲𝗷𝗼́ 𝗲𝘅𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗼 𝗮 𝗹𝗮 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝘂𝗹𝘁𝗶𝘁𝘂𝗱 𝘂𝗻 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝗾𝘂𝗲 𝗳𝘂𝗲𝗿𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝘃𝗲𝘇 𝗹𝗹𝗲𝗻𝗮𝗱𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗹𝗮 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀. 𝗘𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿, 𝗵𝗮𝗯𝗶́𝗮 𝗺𝗼𝗿𝗮𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝘀𝗵𝗲𝗸𝗶𝗻𝗮𝗵. 𝗔𝗹𝗹𝗶́ 𝗗𝗶𝗼𝘀 𝗵𝗮𝗯𝗶́𝗮 𝗺𝗮𝗻𝗶𝗳𝗲𝘀𝘁𝗮𝗱𝗼 𝘀𝘂 𝗴𝗹𝗼𝗿𝗶𝗮 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗽𝗶𝗰𝗶𝗮𝘁𝗼𝗿𝗶𝗼. 𝗡𝗮𝗱𝗶𝗲 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗲𝗹 𝘀𝘂𝗺𝗼 𝘀𝗮𝗰𝗲𝗿𝗱𝗼𝘁𝗲 𝗵𝗮𝗯𝗶́𝗮 𝗮𝗹𝘇𝗮𝗱𝗼 𝗷𝗮𝗺𝗮́𝘀 𝗲𝗹 𝘃𝗲𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝗲𝗽𝗮𝗿𝗮𝗯𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗱𝗲𝗽𝗮𝗿𝘁𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗿𝗲𝘀𝘁𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝘁𝗲𝗺𝗽𝗹𝗼. 𝗔𝗹𝗹𝗶́ 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗮𝗯𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝘃𝗲𝘇 𝗮𝗹 𝗮𝗻̃𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗿 𝗲𝘅𝗽𝗶𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗽𝗼𝗿 𝗹𝗼𝘀 𝗽𝗲𝗰𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗽𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼. 𝗣𝗲𝗿𝗼 𝗵𝗲 𝗮𝗾𝘂𝗶́, 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝘃𝗲𝗹𝗼 𝘀𝗲 𝗵𝗮𝗯𝗶́𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗴𝗮𝗿𝗿𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗱𝗼𝘀. 𝗬𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝗿𝗮 𝗺𝗮́𝘀 𝘀𝗮𝗴𝗿𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝘀𝗮𝗻𝘁𝗶́𝘀𝗶𝗺𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝘀𝗮𝗻𝘁𝘂𝗮𝗿𝗶𝗼 𝘁𝗲𝗿𝗿𝗲𝗻𝗮𝗹.

𝗧𝗼𝗱𝗼 𝗲𝗿𝗮 𝘁𝗲𝗿𝗿𝗼𝗿 𝘆 𝗰𝗼𝗻𝗳𝘂𝘀𝗶𝗼́𝗻. 𝗘𝗹 𝘀𝗮𝗰𝗲𝗿𝗱𝗼𝘁𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝗺𝗮𝘁𝗮𝗿 𝗹𝗮 𝘃𝗶́𝗰𝘁𝗶𝗺𝗮; 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝗲𝗹 𝗰𝘂𝗰𝗵𝗶𝗹𝗹𝗼 𝗰𝗮𝘆𝗼́ 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝗺𝗮𝗻𝗼 𝗲𝗻𝗲𝗿𝘃𝗮𝗱𝗮 𝘆 𝗲𝗹 𝗰𝗼𝗿𝗱𝗲𝗿𝗼 𝗲𝘀𝗰𝗮𝗽𝗼́. 𝗘𝗹 𝘀𝗶́𝗺𝗯𝗼𝗹𝗼 𝗵𝗮𝗯𝗶́𝗮 𝗲𝗻𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗺𝘂𝗲𝗿𝘁𝗲 𝗱𝗲𝗹 𝗛𝗶𝗷𝗼 𝗱𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀 𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗮𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗾𝘂𝗲 𝗽𝗿𝗲𝗳𝗶𝗴𝘂𝗿𝗮𝗯𝗮. 𝗘𝗹 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝘀𝗮𝗰𝗿𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗼 𝗵𝗮𝗯𝗶́𝗮 𝘀𝗶𝗱𝗼 𝗵𝗲𝗰𝗵𝗼. 𝗘𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗮𝗯𝗶𝗲𝗿𝘁𝗼 𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗹𝗲𝘃𝗮𝗯𝗮 𝗮𝗹 𝘀𝗮𝗻𝘁𝗶́𝘀𝗶𝗺𝗼. 𝗛𝗮𝗯𝗶́𝗮 𝘀𝗶𝗱𝗼 𝗽𝗿𝗲𝗽𝗮𝗿𝗮𝗱𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀 𝘂𝗻 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗼 𝘆 𝘃𝗶𝘃𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲. 𝗬𝗮 𝗻𝗼 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝘁𝗮𝗿𝗶́𝗮 𝗹𝗮 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗽𝗲𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼𝘀𝗮 𝘆 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗶𝘀𝘁𝗲𝗰𝗶𝗱𝗮 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗿 𝗹𝗮 𝘀𝗮𝗹𝗶𝗱𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝘀𝘂𝗺𝗼 𝘀𝗮𝗰𝗲𝗿𝗱𝗼𝘁𝗲. 𝗗𝗲𝘀𝗱𝗲 𝗲𝗻𝘁𝗼𝗻𝗰𝗲𝘀, 𝗲𝗹 𝗦𝗮𝗹𝘃𝗮𝗱𝗼𝗿 𝗶𝗯𝗮 𝗮 𝗼𝗳𝗶𝗰𝗶𝗮𝗿 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘀𝗮𝗰𝗲𝗿𝗱𝗼𝘁𝗲 𝘆 𝗮𝗯𝗼𝗴𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗰𝗶𝗲𝗹𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗶𝗲𝗹𝗼𝘀. 𝗘𝗿𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘀𝗶 𝘂𝗻𝗮 𝘃𝗼𝘇 𝘃𝗶𝘃𝗮 𝗵𝘂𝗯𝗶𝗲𝘀𝗲 𝗱𝗶𝗰𝗵𝗼 𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗱𝗼𝗿𝗮𝗱𝗼𝗿𝗲𝘀: 𝗔𝗵𝗼𝗿𝗮 𝘁𝗲𝗿𝗺𝗶𝗻𝗮𝗻 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀 𝗹𝗼𝘀 𝘀𝗮𝗰𝗿𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗼𝘀 𝘆 𝗼𝗳𝗿𝗲𝗻𝗱𝗮𝘀 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹 𝗽𝗲𝗰𝗮𝗱𝗼. 𝗘𝗹 𝗛𝗶𝗷𝗼 𝗱𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀 𝗵𝗮 𝘃𝗲𝗻𝗶𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗲 𝗮 𝘀𝘂 𝗣𝗮𝗹𝗮𝗯𝗿𝗮: “𝗛𝗲𝗺𝗲 𝗮𝗾𝘂𝗶́ (𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗰𝗮𝗯𝗲𝗰𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗹𝗶𝗯𝗿𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗺𝗶́) 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗮𝗴𝗮, 𝗼𝗵 𝗗𝗶𝗼𝘀, 𝘁𝘂 𝘃𝗼𝗹𝘂𝗻𝘁𝗮𝗱”. “𝗣𝗼𝗿 𝘀𝘂 𝗽𝗿𝗼𝗽𝗶𝗮 𝘀𝗮𝗻𝗴𝗿𝗲 [𝗲́𝗹 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼́] 𝘂𝗻𝗮 𝘀𝗼𝗹𝗮 𝘃𝗲𝘇 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝘀𝗮𝗻𝘁𝘂𝗮𝗿𝗶𝗼, 𝗵𝗮𝗯𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗼𝗯𝘁𝗲𝗻𝗶𝗱𝗼 𝗲𝘁𝗲𝗿𝗻𝗮 𝗿𝗲𝗱𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼́𝗻”. 𝗛𝗲𝗯𝗿𝗲𝗼𝘀 𝟭𝟬:𝟳; 𝟵:𝟭𝟮.

𝗘𝘅𝗮𝗹𝘁𝗮𝗱 𝗮 𝗝𝗲𝘀𝘂́𝘀, 𝗽. 𝟯𝟴𝟰

𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗼𝘀 𝗮𝘀𝗮𝗹𝘁𝗲𝗻 𝗹𝗮𝘀 𝘁𝗲𝗻𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀, 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗼𝘀 𝘃𝗲𝗮́𝗶𝘀 𝗲𝗻𝘃𝘂𝗲𝗹𝘁𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗽𝗲𝗿𝗽𝗹𝗲𝗷𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱𝗼𝘀, 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼, 𝗱𝗲𝗽𝗿𝗶𝗺𝗶𝗱𝗼𝘀 𝘆 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗮𝗱...
04/05/2026

𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗼𝘀 𝗮𝘀𝗮𝗹𝘁𝗲𝗻 𝗹𝗮𝘀 𝘁𝗲𝗻𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀, 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗼𝘀 𝘃𝗲𝗮́𝗶𝘀 𝗲𝗻𝘃𝘂𝗲𝗹𝘁𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗽𝗲𝗿𝗽𝗹𝗲𝗷𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗮𝗱𝗼𝘀, 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼, 𝗱𝗲𝗽𝗿𝗶𝗺𝗶𝗱𝗼𝘀 𝘆 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗮𝗱𝗼𝘀, 𝗲𝘀𝘁𝗲́𝗶𝘀 𝗮 𝗽𝘂𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗰𝗲𝗱𝗲𝗿 𝗮 𝗹𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻, 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗱 𝗮 𝗝𝗲𝘀𝘂́𝘀 𝘆 𝗹𝗮𝘀 𝘁𝗶𝗻𝗶𝗲𝗯𝗹𝗮𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗼𝘀 𝗿𝗼𝗱𝗲𝗲𝗻 𝘀𝗲 𝗱𝗲𝘀𝘃𝗮𝗻𝗲𝗰𝗲𝗿𝗮́𝗻 𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗲𝗹 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗹𝗮𝗻𝗱𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮. 𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗽𝗲𝗰𝗮𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗶𝗲𝗻𝗱𝗲 𝗽𝗼𝗿 𝗱𝗼𝗺𝗶𝗻𝗮𝗿 𝘃𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗮𝗹𝗺𝗮 𝘆 𝗮𝗴𝗼𝗯𝗶𝗮 𝘃𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗰𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮, 𝗺𝗶𝗿𝗮𝗱 𝗮𝗹 𝗦𝗮𝗹𝘃𝗮𝗱𝗼𝗿. 𝗦𝘂 𝗴𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮 𝗯𝗮𝘀𝘁𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘃𝗲𝗻𝗰𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝗽𝗲𝗰𝗮𝗱𝗼. 𝗩𝘂𝗲́𝗹𝘃𝗮𝘀𝗲 𝗵𝗮𝗰𝗶𝗮 𝗲́𝗹 𝘃𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗮𝗴𝗿𝗮𝗱𝗲𝗰𝗶𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗿𝗮𝘇𝗼́𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗯𝗹𝗮 𝗱𝗲 𝗶𝗻𝗰𝗲𝗿𝘁𝗶𝗱𝘂𝗺𝗯𝗿𝗲. 𝗘𝗰𝗵𝗮𝗱 𝗺𝗮𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗻𝘇𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗼𝘀 𝗲𝘀 𝗽𝗿𝗼𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮. 𝗖𝗿𝗶𝘀𝘁𝗼 𝗮𝗴𝘂𝗮𝗿𝗱𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗮𝗱𝗼𝗽𝘁𝗮𝗿𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝘀𝘂 𝗳𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮. 𝗦𝘂 𝗳𝘂𝗲𝗿𝘇𝗮 𝗮𝘂𝘅𝗶𝗹𝗶𝗮𝗿𝗮́ 𝘃𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗳𝗹𝗮𝗾𝘂𝗲𝘇𝗮; 𝗼𝘀 𝗴𝘂𝗶𝗮𝗿𝗮́ 𝗽𝗮𝘀𝗼 𝗮 𝗽𝗮𝘀𝗼. 𝗣𝗼𝗻𝗲𝗱 𝘃𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗺𝗮𝗻𝗼 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝘀𝘂𝘆𝗮, 𝘆 𝗱𝗲𝗷𝗮𝗼𝘀 𝗴𝘂𝗶𝗮𝗿 𝗽𝗼𝗿 𝗲́𝗹.

𝗘xaltad a 𝗝esús pág 𝟴𝟭

Mas él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro. Job 23:10.Con frecuencia la mejor evidencia que podemos tener de...
09/05/2024

Mas él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro. Job 23:10.

Con frecuencia la mejor evidencia que podemos tener de que nos hallamos en la senda recta consiste en que el menor de los progresos nos cuesta esfuerzo y que las tinieblas envuelven nuestra senda.

De acuerdo con mi experiencia, las más elevadas cumbres de fe se pueden alcanzar sólo a través de tinieblas y nubes...

No es conveniente que alberguemos dudas y temores, porque crecen cuando las contemplamos y hablamos acerca de ellos. Creo mejor extender la mano y aferrarme de la de Cristo, tal como lo hizo el discípulo que se hundía en el tormentoso mar. Quiero cumplir mi tarea con fidelidad, de manera que cuando tenga que comparecer delante del gran trono blanco y se me ordene responder por lo que he hecho en el cuerpo (todo lo cual está escrito en el libro), que yo pueda ver almas de pie para dar testimonio de que las amonesté y les rogué que contemplaran al Cordero de Dios que quita los pecados del mundo.
¡Oh! ¿Habrá almas allí entonces, salvadas por mi ministerio? Por medio de Cristo le presentaré a la gente una puerta abierta: "He aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar". Apocalipsis 3:8.
La ciudad de Dios con todos sus atractivos dice: "Ven". Si mediante una vida santa, mediante nuestros ruegos, oraciones y amonestaciones podemos señalar la vía de escape a los pecadores e inducirlos a concentrar su atención en los portales celestiales abiertos para recibirlos; si pueden ver por la fe que el acceso a la vida es una puerta abierta, lo habremos ganado todo. Los atractivos terrenales se disiparán, lo celestial prevalecerá y atraerá al alma con sus encantos...
Lo que nos impide perfeccionar un carácter cristiano se encuentra dentro de nosotros mismos. Jesús lo puede eliminar. La cruz que quiere que llevemos nos fortalecerá más de lo que nos va a consumir, y eliminará nuestras pesadas cargas para conferirnos la de Cristo, que es liviana. Al cumplir nuestro deber enfrentaremos conflictos y pruebas. Cristo nos ha llamado a participar de la gloria y la virtud. La vida que preparó para que la siguiéramos, por medio de su sufrimiento y su muerte, nunca nos hubiera costado ni una pena ni un pesar si nunca la hubiéramos abandonado. Cada acto de abnegación que realizamos y cada sacrificio que hacemos para seguir a Cristo, son los pasos que da la oveja perdida para regresar al redil.

Carta 7, del 22 de julio de 1877, dirigida a Edson y Emma White. CDCD pág. 210

QUIÉN FUNDÓ TU IGLESIA? Los actuales papistas tergiversan la obra de los Reformadores con esta malintensionada pregunta....
18/04/2024

QUIÉN FUNDÓ TU IGLESIA?

Los actuales papistas tergiversan la obra de los Reformadores con esta malintensionada pregunta. Ninguno de los Reformadores de la Iglesia pretendió fundar una Iglesia nueva. Lo que se propusieron fue purificar la Única Iglesia de la Apostasia en que cayó durante la edad media, de los abusos administrativos de la jerarquía papal, y de las doctrinas ajenas a la Biblia que desembocaron en los ritualismos sin sentido que pervirtieron a la unica Iglesia de Cristo y la volvieron idólatra. Esa apostasia ya estaba en acción en los dias de San Pablo y él mismo dijo que era un misterio y que sucedería inmediatamente después de su muerte. Entrarian lobos rapaces en la Iglesia y no perdonarian al rebaño y de entre los mismos creyentes se levantarian hombres que hablarian errores (Hechos 20:27-30). Se levantaría un poder humano, adorador de humanos (de los santos,de Maria y de los Papas y sacerdotes) que se hace pasar por Dios (al pretender perdonar pecados) y que quita de vista al Unico Intercesor: Jesucristo (2 Tes. 2:1-10) Asi que no deben creer lo que afirman los papistas porque los engañan. Es importante leer y no repetir lo que se escucha como loros o sólo porque lo publicó un correligionario sea católico o Protestante

El amor hablaba tan fuerte que incluso la muerte no lo pudo detener. La tumba ya está vacía. Él vive, Aleluya. ¡Felices ...
31/03/2024

El amor hablaba tan fuerte que incluso la muerte no lo pudo detener. La tumba ya está vacía. Él vive, Aleluya. ¡Felices Pascuas!

FELIZ SÁBADO!!POR fin Jesús descansaba. El largo día de oprobio y tortura había terminado. Al llegar el sábado con los ú...
30/03/2024

FELIZ SÁBADO!!

POR fin Jesús descansaba. El largo día de oprobio y tortura había terminado. Al llegar el sábado con los últimos rayos del sol poniente, el Hijo de Dios yacía en quietud en la tumba de José. Terminada su obra, con las manos cruzadas en paz, descansó durante las horas sagradas del sábado.
Al principio, el Padre y el Hijo habían descansado el sábado después de su obra de creación. Cuando "fueron acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento," el Creador y todos los seres celestiales se regocijaron en la contemplación de la gloriosa escena. "Las estrellas todas del alba alababan, y se regocijaban todos los hijos de Dios." Ahora Jesús descansaba de la obra de la redención; y aunque había pesar entre aquellos que le amaban en la tierra, había gozo en el cielo. La promesa de lo futuro era gloriosa a los ojos de los seres celestiales. Una creación restaurada, una raza redimida, que por haber vencido el pecado, nunca más podría caer, era lo que Dios y los ángeles veían como resultado de la obra concluída por Cristo. Con esta escena está para siempre vinculado el día en que Cristo descansó. Porque su "obra es perfecta;" y "todo lo que Dios hace, eso será perpetuo." Cuando se produzca "la restauración de todas las cosas, de la cual habló Dios por boca de sus santos profetas, que ha habido desde la antigüedad," el sábado de la creación, el día en que Cristo descansó en la tumba de José, será todavía un día de reposo y regocijo. El cielo y la tierra se unirán en alabanza mientras que "de sábado en sábado," las naciones de los salvos adorarán con gozo a Dios y al Cordero.

DTG 714

EL PECADO QUEBRANTÓ EL CORAZÓN DE CRISTO"El Señor de gloria estaba muriendo en rescate por la familia humana. Al entrega...
29/03/2024

EL PECADO QUEBRANTÓ EL CORAZÓN DE CRISTO

"El Señor de gloria estaba muriendo en rescate por la familia humana. Al entregar su preciosa vida, Cristo no fué sostenido por un gozo triunfante. Todo era lobreguez opresiva. No era el temor de la muerte lo que le agobiaba. No era el dolor ni la ignominia de la cruz lo que le causaba agonía inefable. Cristo era el príncipe de los dolientes. Pero su sufrimiento provenía del sentimiento de la malignidad del pecado, del conocimiento de que por la familiaridad con el mal, el hombre se había vuelto ciego a su enormidad. Cristo vió cuán terrible es el dominio del pecado sobre el corazón humano, y cuán pocos estarían dispuestos a desligarse de su poder. Sabía que sin la ayuda de Dios la humanidad tendría que perecer, y vió a las multitudes perecer teniendo a su alcance ayuda abundante.
Sobre Cristo como substituto y garante nuestro fué puesta la iniquidad de todos nosotros. Fué contado por transgresor, a fin de que pudiese redimirnos de la condenación de la ley. La culpabilidad de cada descendiente de Adán abrumó su corazón. La ira de Dios contra el pecado, la terrible manifestación de su desagrado por causa de la iniquidad, llenó de consternación el alma de su Hijo. Toda su vida, Cristo había estado proclamando a un mundo caído las buenas nuevas de la misericordia y el amor perdonador del Padre. Su tema era la salvación aun del principal de los pecadores. Pero en estos momentos, sintiendo el terrible peso de la culpabilidad que lleva, no puede ver el rostro reconciliador del Padre. Al sentir el Salvador que de él se retraía el semblante divino en esta hora de suprema angustia, atravesó su corazón un pesar que nunca podrá comprender plenamente el hombre. Tan grande fué esa agonía que apenas le dejaba sentir el dolor físico.
Con fieras tentaciones, Satanás torturaba el corazón de Jesús. El Salvador no podía ver a través de los portales de la tumba. La esperanza no le presentaba su salida del sepulcro como vencedor ni le hablaba de la aceptación de su sacrificio por el Padre. Temía que el pecado fuese tan ofensivo para Dios que su separación resultase eterna. Sintió la angustia que el pecador sentirá cuando la misericordia no interceda más por la raza culpable. El sentido del pecado, que atraía la ira del Padre sobre él como substituto del hombre, fué lo que hizo tan amarga la copa que bebía el Hijo de Dios y quebró su corazón."

DTG 700-701

HÁGASE TU VOLUNTAD"Padre mío, si no puede  este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad."Tres veces repi...
29/03/2024

HÁGASE TU VOLUNTAD

"Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad."
Tres veces repitió esta oración. Tres veces rehuyó su humanidad el último y culminante sacrificio, pero ahora surge delante del Redentor del mundo la historia de la familia humana. Ve que los transgresores de la ley, abandonados a sí mismos, tendrían que perecer. Ve la impotencia del hombre. Ve el poder del pecado. Los ayes y lamentos de un mundo condenado surgen delante de él. Contempla la suerte que le tocaría, y su decisión queda hecha. Salvará al hombre, sea cual fuere el costo. Acepta su bautismo de sangre, a fin de que por él los millones que perecen puedan obtener vida eterna. Dejó los atrios celestiales, donde todo es pureza, felicidad y gloria, para salvar a la oveja perdida, al mundo que cayó por la transgresión. Y no se apartará de su misión. Hará propiciación por una raza que quiso pecar. Su oración expresa ahora solamente sumisión: "Si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad."

DTG 641-642

"Al final de su misión, vino de nuevo al templo y lo halló tan profanado como antes. El estado de cosas era peor aún que...
27/03/2024

"Al final de su misión, vino de nuevo al templo y lo halló tan profanado como antes. El estado de cosas era peor aún que entonces. El atrio exterior del templo parecía un amplio corral de ganado. Con los gritos de los animales y el ruido metálico de las monedas, se mezclaba el clamoreo de los airados altercados de los traficantes, y en medio de ellos se oían las voces de los hombres ocupados en los sagrados oficios. Los mismos dignatarios del templo se ocupaban en comprar y vender y en cambiar dinero. Estaban tan completamente dominados por su afán de lucrar, que a la vista de Dios no eran mejores que los ladrones.
Los sacerdotes y gobernantes consideraban liviana cosa la solemnidad de la obra que debían realizar. En cada Pascua y fiesta de las cabañas, se mataban miles de animales, y los sacerdotes recogían la sangre y la derramaban sobre el altar. Los judíos se habían familiarizado con el ofrecimiento de la sangre hasta perder casi de vista el hecho de que era el pecado el que hacía necesario todo este derramamiento de sangre de animales. No discernían que prefiguraba la sangre del amado Hijo de Dios, que había de ser derramada para la vida del mundo, y que por el ofrecimiento de los sacrificios los hombres habían de ser dirigidos al Redentor crucificado.
Jesús miró las inocentes víctimas de los sacrificios, y vió cómo los judíos habían convertido estas grandes convocaciones en escenas de derramamiento de sangre y crueldad. En lugar de sentir humilde arrepentimiento del pecado, habían multiplicado los sacrificios de animales, como si Dios pudiera ser honrado por un servicio que no nacía del corazón. Los sacerdotes y gobernantes habían endurecido sus corazones con el egoísmo y la avaricia. Habían convertido en medios de ganancia los mismos símbolos que señalaban al Cordero de Dios. Así se había destruído en gran medida a los ojos del pueblo la santidad del ritual de los sacrificios. Esto despertó la indignación de Jesús; él sabía que su sangre, que pronto había de ser derramada por los pecados del mundo, no sería más apreciada por los sacerdotes y ancianos que la sangre de los animales que ellos vertían constantemente."
DTG 540.

"Cuando la procesión llegó a la cresta de la colina y estaba por descender a la ciudad, Jesús se detuvo, y con él toda l...
25/03/2024

"Cuando la procesión llegó a la cresta de la colina y estaba por descender a la ciudad, Jesús se detuvo, y con él toda la multitud. Delante de él yacía Jerusalén en su gloria, bañada por la luz del sol poniente. El templo atraía todas las miradas. Al destacarse entre todo con majestuosa grandeza, parecía señalar hacia el cielo como si indicara al pueblo quién era el único Dios verdadero y viviente. El templo había sido durante mucho tiempo el orgullo y la gloria de la nación judía..."

"Jesús contempla la escena y la vasta muchedumbre acalla sus gritos, encantada por la repentina visión de belleza. Todas las miradas se dirigen al Salvador, esperando ver en su rostro la admiración que sentían. Pero en vez de esto, observan una nube de tristeza. Se sorprenden y chasquean al ver sus ojos llenos de lágrimas, y su cuerpo estremeciéndose de la cabeza a los pies como un árbol ante la tempestad, mientras sus temblorosos labios prorrumpen en gemidos de angustia, como nacidos de las profundidades de un corazón quebrantado. ¡Qué cuadro ofrecía esto a los ángeles que observaban! ¡Su amado Jefe angustiado hasta las lágrimas! ¡Qué cuadro era para la alegre multitud que con aclamaciones de triunfo y agitando palmas le escoltaba a la gloriosa ciudad, donde esperaba con anhelo que iba a reinar! Jesús había llorado junto a la tumba de Lázaro, pero era con tristeza divina por simpatía con el dolor humano. Pero esta súbita tristeza era como una nota de lamentación en un gran coro triunfal. En medio de una escena de regocijo, cuando todos estaban rindiéndole homenaje, el Rey de Israel lloraba; no silenciosas lágrimas de alegría, sino lágrimas acompañadas de gemidos de irreprimible agonía. La multitud fué herida de repentina lobreguez. Sus aclamaciones fueron acalladas. Muchos lloraban por simpatía con un pesar que no comprendían. "


Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.

S. Lucas19:41-44
DTG 527-528

Cristo seguía la costumbre de los judíos en cuanto a una entrada real. El animal en el cual cabalgaba era el que montaba...
25/03/2024

Cristo seguía la costumbre de los judíos en cuanto a una entrada real. El animal en el cual cabalgaba era el que montaban los reyes de Israel, y la profecía había predicho que así vendría el Mesías a su reino. No bien se hubo sentado sobre el pollino cuando una algazara de triunfo hendió el aire. La multitud le aclamó como Mesías, como su Rey. Jesús aceptaba ahora el homenaje que nunca antes había permitido que se le rindiera, y los discípulos recibieron esto como una prueba de que se realizarían sus gozosas esperanzas y le verían establecerse en el trono. La multitud estaba convencida de que la hora de su emancipación estaba cerca. En su imaginación, veía a los ejércitos romanos expulsados de Jerusalén, y a Israel convertido una vez más en nación independiente. Todos estaban felices y alborozados; competían unos con otros por rendirle homenaje. No podían exhibir p***a y esplendor exteriores, pero le tributaban la adoración de corazones felices. Eran incapaces de presentarle dones costosos, pero extendían sus mantos como alfombra en su camino, y esparcían también en él ramas de oliva y palmas. No podían encabezar la procesión triunfal con estandartes reales, pero esparcían palmas, emblema natural de victoria, y las agitaban en alto con sonoras aclamaciones y hosannas.

Deseado de Todas las gentes pág. 524

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